




Segundo Acto: Escándalos
En España también hubo jaleo. Luego de que la última película de Pedro Almodóvar, Los Abrazos Rotos, recibiera malos comentarios del crítico del diario El País, Carlos Boyero y de su Director de Cultura, Borja Hermoso. El director manchego y sus detractores se enfrascaron en una discusión abierta por Internet en la que debatieron, a veces de manera poco elegante, sobre la manipulación, el rol de la crítica en la era de la web 2.0, la ética y los endiosamientos. Del mal rato, sólo quedó claro que la crítica ya no es unidireccional y que el criticado, de cajón, puede responder.
Pero sin duda el caso más sonado fue la detención del semidiós cinematográfico Roman Polansky, quien a pesar de sus obras maestras, oscars y demás palmares, sigue cargando la cruz de la violación que hiciera a una niña de 13 años en los años 70. A pesar de que la “víctima” dice haberlo perdonado, de haber retirado cargos y de que es públicamente conocido que Polansky no representa una amenaza para la sociedad, tendrá que ser juzgado o pagar arresto domiciliario. Mientras tanto, su nueva película, Ghost Writer, con Clive Owen y Leonardo Di Caprio, sigue paralizada esperando la resolución de la querella.
Tercer Acto: Los Batacazos
Los estrenos importantes del 2009 comenzaron a llegar en Marzo con la anticipada cinta de súper héroes Watchmen, la cual prometía ser una de las películas más taquilleras del año por la alabada reputación de la novela gráfica en la que está inspirada, pero que sin embargo, fue recibida fríamente por la taquilla y la crítica. Lo que sí fue un palazo fue la llegada de las primeras salas con tecnología digital 3D a Venezuela. Gracias a la iniciativa de la cadena Cinex, los Cines Tolón, Recreo y Sambil pudieron brindar una experiencia sin baches de contemporaneidad con otras latitudes, ofreciendo un espectáculo catalogado por muchos como el futuro inmediato de la experiencia cinematográfica. Con lentecitos, vimos saltar de la pantalla a Monstruos Vs. Aliens, Coraline, Fuerza–G, el concierto de los Jonas Brothers, la Lluvia de Hamburguesas, Up, Los Fantasmas de Scrooge, Destino Final y por supuesto dentro de poco, lo nuevo de James Cameron, Avatar.
Ahora tengamos algo claro: La popularidad no siempre es sinónimo de calidad. Muchas veces la masa no piensa bien las cosas y se deja llevar por el furor. Esa es la única explicación que encuentro para que, Transformers: Revenge of the Fallen, se haya convertido en la película más taquillera del planeta con más de 402.076, 689 millones de dólares recaudados. El mundo está mal y esto es prueba de ello. Este comercial de juguetes y a la vez propaganda del ejército norteamericano demostró que más de 2 horas y media de acción sin sentido y la carencia de guión, no son necesariamente repelentes para las taquillas.
Otra cinta que no se peló casi nadie fue la sexta entrega de Harry Potter, El Misterio del Príncipe, que a pesar de dejar por fuera muchos elementos del libro original, fue la segunda cinta más taquillera del año. A Harry le pisó los talones en el tercer lugar de recaudación la nueva cinta de Pixar y Disney, Up. La aventura del ancianito que viaja en su casa voladora hasta los tepuyes venezolanos fue sin duda una de las mejores del año y de paso, tiene el tupé de ser la primera película animada en inaugurar el festival de Cannes, donde por cierto se llevó la Palma de Oro la alemana The White Ribbon, de Michael Haneke.
En Venezuela
Nuevamente recibimos la visita de varias estrellas de Hollywood. Además del tradicional Sean Penn o el nuevo cineasta oficial, Oliver Stone, el actor Benicio Del Toro pisó tierras venezolanas a finales de febrero para asistir a una premiere roja rojita de la película Che: El Argentino en los espacios del recién recuperado Nuevo Circo. Ni esta cinta, ni su segunda parte, han sido estrenadas para el resto del público venezolano. Paradójicamente, lo próximo que veremos de Benicio en pantalla será El Hombre Lobo, cinta que además produce, que apuesta por relanzar la franquicia capitalista de los monstruos clásicos de los Estudios Universal y que puede causar un corto circuito en quienes pensaron que el actor milita con los socialistas sólo por interpretar al Che.
Otro que vino fue el director Spike Lee, quien en el marco de las actividades culturales organizadas para la Semana de Caracas por la Alcaldía Libertador, ofreció un cine foro de su película Do The Right Thing. Creo que es primera vez que uno de los artistas de Hollywood que visita nuestro país comparte de forma tan abierta con el público sin estar enchumbado en proselitismo político. ¡Bravo!
En cuanto a los estrenos, la primera cinta venezolana del año, Swing con Son, de Rafael Marziano se estrenó en Abril. Este documental sobre la orquesta Billo’s Caracas Boys pasó sin pena ni gloria, pero no sería el único en exhibirse en salas comerciales. En Septiembre se estrenó Vino Tinto: La Película, que a lo largo de 6 años recopiló los triunfos y derrotas de nuestra selección de fútbol para presentarlos en 90 minutos de pura emoción.
Poco después comenzó a aparecer la ficción. Día Naranja, Un Lugar Lejano y Zamora, ofrecieron un festín vario pinto de los progresos del cine venezolano, pero fue Venezzia de Haik Azzarian, la que a pesar de su débil argumento consiguió la mayor recaudación de taquilla. Por su parte, Libertador Morales, de Efterpi Charalambidis, no sólo contó con una buena acogida por parte del público, sino que montado en su moto, el justiciero logró ser postulado por Venezuela para competir en la próxima entrega de los premios Oscars. ¡Que Dios nos ayude!
A vuelo de pájaro, esto es más o menos lo que pasó por los cines. Lo que me gustó, comienza mañana en un próximo bati capítulo...!See yap!
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