viernes, 9 de octubre de 2009

Zamora: Tierra y Hombres Libres (Parte 1)


Con algo de retraso y a falta de naranjas en cartelera (El estreno de Día Naranja se postergó para el 16 de Octubre), escribo de Zamora: Tierra y Hombres Libres. Una película que de entrada, me generaba escepticismo.
¿Por qué?
1. Película producida por la Villa del Cine (Que no por calidad, sino por contenido ideológico siempre hace dudar)
2. Por la dirección de Román Chalbaud (Autor de una de las peores películas venezolanas que he visto en tiempo reciente: El Caracazo)
3. Por ser una película sobre uno de los héroes patrios en los que más se ha inspirado la revolución de Hugo Chávez. (De cajón, excusa suficiente para un bombardeo ideológico)

Ni por ser lunes popular conseguí quien me acompañara. En la sala sólo había 3 personas y cuando arrancó la proyección, aún no había podido conversar con el director sobre los detalles de la realización del filme. Afortunadamente, días después entré en contacto con Chalbaud y con el guionista Luis Britto García y ambos se mostraron muy cordiales a la hora de hablar de todo lo que tomó llevar Zamora a la pantalla.

Ya en los años 80 y por cuenta propia, con la compañía que tenía en aquel entonces, Román Chalbaud coqueteaba con el personaje de Zamora. “Mandé a escribir un guión sobre Martín Espinoza. Zamora, que lo fusiló, tenía un papel importante en esa historia, pero lamentablemente ese guión que me hizo Juan Carlos Gené nunca llegó a realizarse porque en aquella época el cine venezolano no tenía presupuesto sino para una sola película al año. Yo seguí mandando ese guión muchas veces para que optara por financiamiento, pero nunca se hizo.” Comenta el director.

Paralelamente, quien terminara siendo guionista de la película, Luis Britto García, trabajaba también en un guión sobre Zamora que realizaría en conjunto con un cineasta llamado Michel Katz. Aquel primer acercamiento al proyecto tampoco se concretó, pero ya gran parte del trabajo estaba adelantado. “Yo fui bastante amigo de Federico Brito Figueroa, admiré muchos de sus trabajos sobre los tiempos de Ezequiel Zamora, también visité los trabajos de Laureano Villanueva y los escritos de José León Tapia, además de compilar mucha información de la época. De allí fue surgiendo un personaje fascinante, un Zamora intelectual, jugador de ajedrez, conocedor de la literatura revolucionaria de Europa.” Cuenta Britto.

Ya de entrada se muestra pues una intención de reivindicar a uno de los ídolos de la revolución bolivariana, personaje que otros autores han descrito como inculto y violento. Escudándose en que su obra está infundada punto por punto en documentos históricos y que más del 60 % de los diálogos son sacados de dicha documentación, el guionista no duda en tomarse ciertas licencias “poéticas” para ilustrar varios acontecimientos que tienen lugar en la película.

“Contra todas las figuras populares hay una campaña de descrédito infinita. Zamora va adquiriendo una cultura política con las publicaciones del partido liberal y los textos revolucionarios de Europa, él dijo mucho eso en su pulpería de Villa de Cura, pulpería que se volvió un centro de discusión. Cuando fue diputado demostró que tenía un pensamiento denso y complejo en todos sus discursos. Aunque no fue militar originalmente, sí cursó estudios militares y eso explica sus triunfos contra los mejores generales del ejército oligarca. Quienes lo han difamado, lo presentan como un bárbaro violento, pero en las anécdotas que se recogen, se ve que siempre intentó evitar todo tipo de violencia y daño contra el pueblo.” Completa el guionista.

Total que en Venezuela pasaron los años, los golpes y acontecimientos hasta que por cosas de la vida y la política, la Villa del Cine, decide hacer Zamora. Se la habían encargado inicialmente a César Bolivar, pero en Junio 2007, por razones que desconozco, llamaron a Chalbaud con el guión de Britto ya listo. Durante 6 meses se hizo la preproducción de lo que sería una película de 2 horas 15 minutos y una serie de televisión de 6 horas de duración que saldrá al aire dentro de un año.

Tal vez porque su película anterior fue una de las producciones más caras realizadas en el país, Chalbaud dice no conocer el costo total de la producción, pero por lo que se ve en pantalla, asumo que el monto debe ser muy superior al anterior. Elenco multitudinario, vestuarios fastuosos, escenografías muy bien realizadas, locaciones en el interior del país y efectos especiales nunca vistos en una película venezolana son sin duda los aspectos más destacados de una cinta que resulta ser, ante mis ojos, no sólo la obra más ambiciosa de Román Chalbaud, sino también la épica más grandilocuente de nuestro cine.

El lunes colocaré el resto de la entrevista con Román Chalbaud y Luis Britto García, así como otras impresiones luego de haber visto la película. Espero que este fin de semana otros valientes se atrevan a verla y así podamos discutirla en los comentarios.

3 comentarios:

Alexander dijo...

Yo, también, les invito a TODOS a que no dejen de verla!!!

stone25 dijo...

gracias por la invitación, pero paso. a Chalbaud deberían haberle dado hace años una orden de alejamiento hacia cualquier aparato que sirva para registrar imágenes.

Ah, y El Caracazo no es la peor. Es Pandemonium!

p.d. y qué te pareció la de Quentin?

Caque dijo...

Creeme Stone, nada supera al Caracazo. Nada más la canción final, interpretada por Fernando Carrillo, la eleva a la estratósfera por encima de Pandemonium.

P.D: Hoy en la noche voy por los Malditos Bastardos!