lunes, 29 de noviembre de 2010

Muerte en Alto Contraste: César Bolívar... ¿Por qué?


Hay tantas cosas que están mal en Muerte en Alto Contraste, que no sé por dónde empezar. Ya el poster causa suspicacia de entrada, pero si nos tomamos el tiempo para repensar esos laureles obtenidos en el Festival de Cine de Mérida que tan orgullosamente ostenta o las frases que adornan los anuncios del periódico y otros artículos, lo que da es risa. ¿Falta de Criterio? ¿Cara durismo? ¿Solidaridad automática? ¿Drogas?

A César Bolívar, su director, lo llaman "Maestro" y, según ellos, su regreso es "Triunfal", "Apoteósico", "Explosivo", "Esperado". Y es que el señor Bolívar es sin duda una Vaca Sagrada del cine nacional gracias a los éxitos que cosechó durante la década (!oh, recordada y difícilmente superada década!) de los 80. Pero como dijo Mark Twain: "De las Vacas sagradas se hacen las mejores hamburguesas."

A vuelo de pájaro: César Bolívar comenzó como camarógrafo y director de fotografía en películas de Román Chalbaud. Su ópera prima como director fue Juan Topocho (1978), una cinta que parece haber desaparecido de la faz de la tierra pues conseguir una copia me ha resultado imposible. En sociedad con Román Chalbaud y Miguel Ángel Landa, creó la productora Gente de Cine, gracias a la que pudieron realizarse cintas como La Quema de Judas, Sagrado y Obsceno, El Pez que Fuma y Cangrejo. Su película Domingo de Resurrección (1982), es una de las comedias más recordadas del cine venezolano, fija en la programación de las Semanas Santas de RCTV y gracias a cuyo éxito, Bolívar pudo rodar la película más taquillera en toda la historia del cine venezolano: Homicidio Culposo (1 Millón 300 mil Espectadores). Le siguieron Más Allá del Silencio (1985), Colt Comando 5.56 (1986), Reflejos (1987) y la infame, Rosa de Francia (1995).

Sus películas pueden haber sido taquilleras y hasta entretenidas, pero están lejos de ser buenas películas. ¿Han vuelto a ver Domingo de Resurrección? Yo sí y mi consejo es que se queden con sus buenos recuerdos de la infancia. El cine de César Bolívar no ha superado la pueba del tiempo y por los resultados de Muerte en Alto Contraste, es obvio que su técnica tampoco.

Retroceso a los 80

Luego de 12 años en los que César Bolívar se dedicó a dirigir telenovelas y a dar clases en la UCV, fue contactado por La Villa del Cine para que dirigiera un policial. No cualquiera, claro está. Se trataba de un guión que había sido desarrollado originalmente por él y uno de sus alumnos en la universidad (José Antonio Varela) y que estaba engavetado desde entonces. Las vueltas de la vida colocaron a Varela como director de la Villa del Cine y a ese guión, como vehículo para este "Gran regreso".


Muerte en Alto Contraste cuenta la historia de Gabriel (Erich Wildpret), un policía que busca vengar el asesinato de sus padres, guerrilleros de izquierda masacrados por un equipo especial de la policía. Siguiendo el rastro de cada uno, Gabriel recurre al periodista Pepe Grillo (Juan Manuel La Guardia, Full Chola), para terminar de hilar los cabos que completaran su venganza. Metida casi a juro está por supuesto la historia de amor entre él y una psicóloga encarnada por la debutante Norelys Rodríguez.

En dos platos: La historia es un desastre. No sólo es confusa y está llena de lugares comunes, sino que le sobran secuencias que no van a ninguna parte, desaprovecha los giros más interesantes de la trama y los remata con diálogos básicos y a ratos ridículos. Especialmente risibles son las escenas de amor con sushi y la precoital a las puertas de un hotel.

Sería de esperar que las mayoría de las críticas del reparto se enfocaran en la inexperiencia de Norelys Rodríguez. Pero no es mi caso. Ciertamente, su personaje no llega a ninguna parte, pero es que tampoco lo hace en el papel. Por si fuera poco, su belleza se ve desaprovechada por la cámara. Sincerémonos vale, el país entero quiere ver desnuda a Norelys Rodríguez y en esta película, coquetean con la idea de despertar el morbo del espectador para luego darle un baño de agua fría con las escenas de striptease y sexo más pacatas y gratuitas que he visto en mi vida. Una cosa es que a la actriz le de pena mostrar sus carnes y otra muy distinta es que el director haya permitido semejante desastre. Ambas escenas debieron morir en la sala de edición.

Erich Wildpret en cambio, nunca había estado tan aburrido. Todo es absolutamente lineal, sin matices. Siempre lo he considerado un buen actor, pero luego de verlo en esta película y recordar su trabajo en Elipsis, La Hora Cero y Un Lugar Lejano, siento que no hay mucha diferencia entre uno y otro personaje.
Quienes salvan la patria y verdaderamente se la comen, son los veteranos Juan Manuel La Guardia y Carmen Julia Álvarez, repitiendo un matrimonio similar al de Domingo de Resurrección, derrochando venezolanidad (Tal vez, demasiada) y el humor necesario para hacer la experiencia del visionado de Muerte en Alto Contraste medianamente soportable.

Muerte en Alto Contraste busca montarse en la misma ola que generaron buenos y exitosos filmes como Hermano y La Hora Cero. En un año en el que el cine nacional está recuperando su momentum, la nueva película de César Bolívar representa un retroceso. Dile NO a los nacionalismos y solidaridades automáticas. Si es bueno se aplaude, si es malo, no. El próximo proyecto de Bolívar se llamará Los Inquilinos.

Que Dios nos proteja.

viernes, 29 de octubre de 2010

Extremos: ¿Proyecto Cumbre Greatest Hits o Viendo el Album de las Vacaciones?

Ok, lo diré:
Nunca me he sentido representado, emocionado, ni identificado en forma alguna con las proezas del Proyecto Cumbre.
Entiendo que un país que atraviesa por un momento tan rudo necesite agarrarse de cualquier cosa para sentirse orgulloso, desde un equipo de fútbol que nunca llega, hasta reinas de belleza. Pero por muy arrechos que sean, el "orgullo nacional" por este equipo de montañistas no me arropa.

Con esto no estoy descalificando lo que hacen, chevere que suban y lleguen al pico que sea, pero eso de que "En esta bandera vamos todos", no sé. Y aclaro de nuevo que respeto y admiro la fortaleza, temple y pasión de quienes se dedican al montañismo (Tal vez porque soy muy flojo y jamás lo haría), pero para mí, conquistar una montaña es el tipo de experiencia que sólo es válida si uno es el protagonista. No me creo eso de que "Llegamos", bien por ti, lindas las fotos, cambia el canal.

Pero chevere pues, mucha gente los admira y son uno de los íconos positivos del nacionalismo en Venezuela. Unos hacen música, otros literatura, otros cine, otros beisbol, otros suben montañas.

El hecho de que no comparta este furor, no quiere decir que no pueda disfrutar de un documental o de una buena historia acerca de quienes practican este deporte. Ahí tenemos Touching The Void, 127 Horas (Que se ve brutal) y hasta Más Allá de la Cumbre, la ópera prima del director Juan Carlos López Duran. Siendo Extremos su segunda película, esperaba que lograra superar o al menos igualar a su predecesora, una de las mejores películas venezolanas del 2008.

Pero me decepcionó. Juan Carlos es un gran apasionado del montañismo y se nota, conoce en detalle las batallas emocionales que se liberan en cada travesía, los entretelones para preparar una expedición, los riesgos y hasta la preparación física a la que tanto él, como su equipo técnico tuvieron que someterse para poder documentar las pericias del Proyecto Cumbre en Groenlandia. Pero siento que no superó la prueba de retratar el lado emocional de sus aventuras en la pantalla.

Extremos tiene un muy buen sonido, hermosa y arriesgada fotografía de la mano de John Márquez y hasta acertadas intenciones a nivel de dirección, pero toda esa forma, no tiene un piso dramático que la sostenga. La exploración en la psique de los aventureros es demasiado superficial como para revelar algo, nuevo o viejo, que realmente sirva para sostener 2 horas de paisajes y dicertasiones sobre el montañismo.

Apoyados en material de archivo, recorremos uno a uno los logros del Proyecto Cumbre, sus entrenamientos, primeras expediciones, éxitos y fracasos, todo intercalado con la última expedición a Groenlandia. Y es aburridísimo. Además de no haber emoción real, sabemos que luego de la expedición al Everest y la trágica anécdota que ya vimos en Más Allá de la Cumbre, Proyecto Cumbre no tiene mucho más que contarnos que sea tan grande o emotivo como lo que ya conocemos.
Lo mejor de Extremos es su banda sonora compuesta por el merideño Nascuy Linares y con un tema adicional para los créditos del grupo Gaélica. Es la primera película venezolana de la que me atrevo a decir que quiero el soundtrack. Es una música a ratos efectista y pomposa, que supongo, trata de hacer por el espectador lo que el relato y los protagonistas, a mi juicio, no lograron: Emocionar.

Lo próximo de Juan Carlos Durán será un documental, no tengo claro si en formato de serie de Tv, titulado: Niños en la Cumbre, que trata.... Bueno, de eso mismo. El trailer lo verán antes de Extremos, vayan al cine y comenten qué les pareció a ustedes.

miércoles, 27 de octubre de 2010

¿Quién está Ahí?: Desmontando el Mito del Rating

La televisión es un medio moribundo. Quienes la ven frecuentemente, tienen que haber sido testigos más de una vez de las latosas "Guerras de Ratings". RCTV y Venevisión solían protagonizar una nueva cada año durante los 90 y aún hoy, quince años después y sin RCTV, Televen recurre al mismo ardid publicitario fundamentado en aquella teoría del Vagón del Ganador (me monto porque todo el mundo se monta y si no me monto en ese vagón, soy un perdedor), con su nuevo lema: "El Canal que más se ve".

Para quienes trabajaron y trabajamos aún en Televisión, el Rating es como El Gran Hermano, como un Dios, una presencia que está ahí, abstracta y omnipresente, siempre vigilante a cualquier pelón o pico que pueda tener tu programa y que sólo se manifiesta a través de "El Elegido", ese ser tocado por los providencia que tiene el don de ser el único enlace que tenemos con el Dios Rating. A través de ese Gerente, de ese dueño de canal, Dios Rating nos da las directrices de lo que debemos hacer. "El Elegido", no sólo tiene el don de poder escucharlo, sino que también, tiene el poder mágico de "entenderlo", por eso es que siempre nos repiten aquello de "Subir cerro".

¿Por qué el Dios rating no me habla a mi? ¿Por qué sólo a él? En fin, tema para otro post.
Escribo todo esto, porque me he topado con un interesante corto documental español de Alejandro Pérez Blanco, que propone cuestionar un poco la voz de "El Elegido" e incluso del mismo "Dios Rating".
!Enjoy!

jueves, 14 de octubre de 2010

"Extremos": Trailer

Es paradójico que siendo el documental uno de los géneros en los que mejor se defiende el cine venezolano lleguen tan pocos a las salas de cine. De un tiempo para acá hemos tenido la fortuna de ver al menos un documental por año en salas comerciales y aunque no es el género más rentable que existe, basta con ver títulos como Araya, Vino Tinto:La Película (Con todo y jaladita) o Fantasmo, para darnos cuenta que allí hay lomito.
Siendo el 2010 un año especial para el cine venezolano en cuanto a aceptación de público y apertura temática, el género documental no podía quedarse fuera de la parrilla de programación. El 29 de Octubre se estrena EXTREMOS, dirigida por Juan Carlos López-Duran, el mismo realizador de Mas Allá de la Cumbre (2008). Este merideño editó junto con Nascuy Linares otro de los documentales más famosos del país, Tocar y Luchar (2007) y fue productor de Una Casa con Vista al Mar(2001) y Una Vida y Dos Mandados (1996).

Esta vez, Juan Carlos aborda "la filosofía de quienes hacen de la aventura y la exploración su medio natural de convivencia bajo el rol protagónico de los cinco integrantes del Proyecto Cumbre, quienes en medio de tormentas de viento y nieve, someten su mas férrea voluntad para probar sus límites físicos y mentales, a lo largo de una travesía hacia los más extremos escenarios naturales alrededor del mundo".

Extremos es una coproduccion de Explorart Films (productora cinematográfica abocada a la exploración de nuestro mundo, así como a su diversidad artística, social y geográfica) y Proyecto Cumbre. El trailer está chevere y tiene muy buena música, esperemos que la película pueda mantener durante todo su metraje la misma emoción.

viernes, 8 de octubre de 2010

10 Razones para ver La Hora Cero

Un sicario llamado La Parca se ve obligado a secuestrar una clínica privada para salvar al amor de su vida. Así arranca la ópera prima del venezolano Diego Velasco, una historia de violencia, venganza, amor y acción a la gringa con toque criollo o viceversa.

A estas alturas, la prensa y los tweets ya lo han dicho prácticamente todo sobre la película. Humildemente, aquí les dejo mis 10 razones por las que considero que es imperdible:

1. Porque su empaque gráfico es fabuloso. ¿Habían visto alguna vez unos posters y unos trailers tan bien hechos para una película venezolana? Yo no.
2. Porque tiene las mejores escenas de acción que se han hecho para una película en Venezuela. De esto ya escribí un post aquí.

3. Porque tiene una secuencia musical al ritmo de El Puma. ¿Por qué no se había hecho antes? !Agárrense de las manos!

4. Porque Marisa Román sale en ropa interior y está "mi amor". Mujeres, pítenme en coro. No importa.

5. Porque el guión está mundial. Truculento de cabo a rabo, sorpresivo, divertido y entretenido. Aquí quiero extenderme.

En Venezuela lo extraordinario se hace cotidiano, ¿no? Claro que sí. En el 2005, el director Diego Velasco, se lanzó un tour por varios ambulatorios públicos de Venezuela. No lo hacía por ocio ni por necesidad. Investigaba. Y es que aunque vive en Los Angeles y le va de lo mejor por allá como cineasta, insiste en hurgar en la venezolanidad que aún conserva y que ya trató de reflejar en su cortometraje Cédula Ciudadano (2000).
“Buscaba ideas para hacer un largometraje. Tenía tiempo escribiendo, investigando sobre medicaturas rurales de Caracas. Lo que vi en una noche en un ambulatorio de Las Minas de Baruta, me bastó. Nadie sabe lo que pasa allí. En esa medicatura nació la idea acerca de todo lo que puede hacer alguien impulsado por cosas muy buenas, usando un método muy malo.” Comenta el director. “La situación de salud en Venezuela era increíble.”

Cuenta Carolina Paiz, co-guionista y productora del filme: “La gente llegaba balaceada y además estaba el tema de la inseguridad que sentían los doctores. Diego se trajo esa idea a Los Ángeles, la trabajó por 6 meses o un año, hasta que llegó a un punto en el que me pidió que me incorporara.”

Carolina ha trabajado en las grandes ligas del guión. Ha escrito para series mundialmente famosas como Grey’s Anatomy (Por la que fue nominada al Writers Guild Award), Lipstick Jungle y más recientemente, The Descendants con Jim Belushi. A pesar de la experiencia, se necesitaron más de 2 años y 13 versiones para completar el guión de La Hora Cero.

“Fue un verdadero trabajo en equipo y resulta difícil separar los aportes de cada quien. Yo trabajé mucho el humor y otros detalles. Te podría decir que una de las cosas donde más me afinqué fue en la estructura y los arcos dramáticos. En TV los trabajamos mucho y aquí siento que ese fue mi mayor aporte. Por muy pequeño que fuera el personaje, todos tienen su arco.” Concluye Paiz.
Esto último, a mi juicio, es un punto débil de la película. Si bien el guión funciona, se siente algo formulaico en la manera en que se resuelven tooooodos los conflictos, especialmente la subtrama de la miss y una de las rehenes. Y sí, hay lugares comunes, pero creo que van de la mano con los convencionalismos del género y no sentí que hicieran ruido.

6. Porque el elenco está muy bien balanceado entre caras conocidas y caras nuevas. Según Velasco, le fue bien en Cédula Ciudadano(2000) mezclando actores profesionales con noveles. “Unos tienen instinto, los otros experiencia. Así que para mi, combinarlos balancea todo. El profesional me baja al empírico y el empírico le sube al profesional.

En base a eso, el más difícil de encontrar fue el rol protagónico, La Parca. Estuvimos 4 meses buscando en varios países tratando de buscar el actor perfecto porque estábamos claros que la película era ese personaje. La productora consiguió en youtube el video Bala Perdida, del rapero Zapata 666 y de inmediato la directora de casting salió a buscarlo en la calle, porque él no tiene ni facebook, ni nada. Finalmente lo encontraron y el mismo día recibió la llamada nuestra, porque apenas lo vimos, dijimos: “Este es”.

Zapata 666 cumple con su trabajo sin destellos ni bajones memorables. Se sumaron Laureano Olivares (A mi juicio, over the top, no me lo creí), Erich Wildpret (Bien), Amanda Key (hermosa esta mujer), Marisa Román (Bien), Albi de Abreu (Bien), Alejandro Furth, Steve Wilcox, Rolando Padilla, Beatriz Vázquez, Ana María Simon (Muy bien) y muchos otros. Pero quienes se la comieron, sin duda, fueron los malandros.

7. Porque está hecha del ombligo para afuera. Que el cine venezolano es ombliguista, es un argumento frecuente entre sus detractores y, a mi juicio, en desuso. Eso de que aquí sólo se hacen películas para consumo del público venezolano, exclusivamente pensadas para quienes comparten nuestra idiosincracia, considero que está cambiando y es algo que el director de La Hora Cero tuvo muy claro desde el comienzo.

8. Porque es una peli de acción y ya. Siempre me molestó la forma en que muchos le cayeron encima a Secuestro Express por la ligereza en el tratamiento de la violencia y el tema social. Siento que le pedían a la película mucho más de lo que pretendía ser. Para í, siempre fue una película de acción y ya, sin mayores moralejas o análisis sociales. Lo mismo aplica para LaHora Cero, que de paso, es mucho más violenta y compleja. Espero que no empiecen a tildarla de golpista o le levanten una investigación como quisieron hacerle al video de One Shot de Hernán Jabbes.
“En la película, cada personaje toma decisiones que afectan la vida y la trama de los demás y creo que todos aprenden que no puedes juzgar a nadie hasta estar en la situación del otro. Traté de cuidarme de no dar sermones, pero quiero que la gente se vaya con la idea de que nada es blanco y negro, que hay una gran escala de grises. En Venezuela decimos mucho que estamos polarizados, ricos y pobres, chavistas y opositores, malandros y victimarios, pero la realidad es mucho más compleja. Nadie es completamente bueno o malo, todos tenemos defectos y conflictos, es la realidad de todos aunque no todos la quieran ver.” Comenta Diego.

9. No hay nada mejor en cartelera. Entre lechuzas que hablan, el cuarto chorizo de Resident Evil, la nueva gringada "cómica" de Will Ferrel y el brujo de Nic Cage, la emoción y cercanía que ofrece La Hora Cero es indiscutible.

10.Simplemente porque junto con Hermano, es la mejor película venezolana del año.
No es una obra maestra y tampoco cambia las reglas del juego en cuanto a cómo hacer cine, pero sí entretiene y emociona de la forma en que una buena película de acción debe hacerlo.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Nuevo Trailer de "Carlos" con Edgar Ramírez

No es una película venezolana, pero el protagonista y el personaje en el que está basada, sí que lo son. Luego de una buena acogida en el Festival de Cannes el filme de Olivier Assayas está listo para estrenarse el 15 de Octubre en los Estados Unidos. Incluso creo que la película pasará por el Festival de Tribeca, no estoy seguro. Lo que sí sé, es que de las 5 horas y media que dura la versión original (y el quemaíto venezolano) hecha para televisión, llegaran a los cines sólo 2 horas y media. La versión completa será transmitida por el Sundance Channel. De la película se dice que es un producto bastante sólido y todas las reseñas alaban el protagonismo de "nuestro Edgar Ramírez" como lo más sólido que tiene. Así que no les extrañe que esta sea la película que dispare al actor en Hollywood y pronto comencemos a verlo más frecuentemente en el cine norteamericano.
Ya hablando del trailer, me parece genial que musicalizaran con una canción típica venezolana, Amalia Rosa. !Buena esa!

viernes, 17 de septiembre de 2010

Las Caras del Diablo: Cangrejo Guerrillero

Es una tarde como cualquiera en la Francisco de Miranda. De pronto, una señora se asusta al ver a un hombre huir corriendo entre los carros y peatones que cruzan la calle. -¡Agárrenlo!- Tras el tipo corre un paco con placa guindando del cuello y una pistola en las manos. Un Policía de Sucre se percata de la situación y vuela en su moto a cortarle el camino al fugitivo. 

Antes de que pueda desenfundar su arma, el fugitivo aterrado le grita:

-¡No dispare, soy actor!

El “delincuente” es el actor Guillermo García y quien lo persigue, Jean Paul Leroux. 

Esto pasó en verdad durante el rodaje de una secuencia de acción de una película que se rodó sin permisos, sin dinero y de forma improvisada: Las Caras del Diablo de Carlos Malavé, que se estrena hoy en Caracas y en varias ciudades del interior.
Del director se puede decir de todo, pero si hay algo que no se le puede quitar, es que en este momento es uno de los cineastas más productivos del país. Las Caras del Diablo es la primera de 3 películas que estrenará en los próximos 6 meses y que fueron rodadas en tiempo y costo record luego de que en el 2008 estrenara Por un Polvo. 

A Malavé no lo detiene el presupuesto y siente una predilección especial por el cine de género. En esta oportunidad, estrena un policial negro que recuerda a Cangrejo y 3 Noches, quizás los exponentes mejor logrados del género en nuestro país.
Pedro Ramirez (Jean Paul Leroux), es un sub-inspector obsesionado por el crimen sin resolver de una menor de edad. Tres años después recibe la terrible noticia de que su hija, Sarah, ha sido secuestrada en circunstancias similares, lo que desatará en él una búsqueda implacable para dar con el criminal.

"Antes de hacer Por un Polvo yo tenía una idea para un cortometraje acerca de un policía que luchaba contra sí mismo, un esbozo de 6 o 5 líneas." Cuenta Malavé. "En Internet busqué historias policiales reales y me topé con varias páginas que hablaban sobre abuso de menores y eso me llevó a un cangrejo real que hubo aquí en Venezuela, en el año 2007, sobre pornografía infantil a través de la red. La investigación del tema fue muy ruda y deprimente, así que medio disfracé la realidad agregándole detalles de otros casos policiales y salió esta historia ficticia con una base real."

Pero hasta ese momento era solo eso, una historia, no un guión.  Mientras,  Malavé completaba la producción de Amorcito Corazón y esperaba iniciar su próxima película con financiamiento del estado. Entre promesas y jaladeras pasaron varios meses hasta que el director se cansó de esperar.

“No puede ser que para hacer una película en este país tu tengas que estar jalando. Más si ya hice una película que metió cierta cantidad de gente en las salas, que estamos claros, no es la mejor película, pero tampoco la peor que se ha hecho en Venezuela. Así que agarré mis corotos, agarré mi gente y dije: ‘Vamos a hacerla’. Tomé la idea del policía y escribí un argumento de 30 páginas con principio, desarrollo y final, todo bien planificado, lo único que faltaba: Los diálogos. Tenía 4 semanas para filmar y como no tenía dinero me dije: 'Vamos a experimentar, vamos a improvisar'."
La experiencia más reciente de cine guerrilla e improvisado que había para ese momento en Venezuela era SubHysteria.  Para la fecha del rodaje aún no había sido estrenada, por lo que realmente no había referentes con qué comparar la película. Quienes odiaron subHysteria, pueden respirar tranquilos pues la experiencia de Las Caras del Diablo es mucho más convencional y accesible que el filme de Zelig.

"En un principio quisimos hacer la película en blanco y negro, pero conociendo cómo son los distribuidores aquí, no me iban a dar sino 4 copias. Queremos experimentar, queremos hacer un cine de autor, pero sobre todo, queremos que la gente la vaya a ver." Comenta Malavé.

Durante el rodaje, a Malavé le tocó hacer de todo. Fue camarógrafo, fotógrafo, productor, director. Los equipos, utilería y vestuarios, debían caber en la camionetita Terios de su esposa, de lo contrario no habría película. Lo único que se pagó (simbólicamente) fue un grupo de técnicos que aceptó cobrar la mitad de lo que se paga normalmente, sin pasar horas extras y a sabiendas de que no tendrían ni corte de comida. Esclavitud voluntaria o amor al arte, ustedes deciden.
A diferencia de subHysteria, Las Caras del Diablo no utiliza su proceso de realización como ardid publicitario, sin embargo, sí hace difícil cuestionar para quien lo conoce la pobreza de su estética y puesta en escena. La mayoría de lo que se ve en la película es real, desde la comisaría, hasta las prostitutas, pero la poca atención puesta en el detalle y cuidado de su dirección de arte, le da un look a la película que podría matar de conjuntivitis a directores tan preciosistas como Alejandra Szeplaki. Esto no es algo que agarre desprevenido al padre de la criatura.

"Mis películas no son de una estética muy trabajada, yo lo asumo. Yo voy pendiente de contar más la historia que de pensar cómo se ve eso. No por nada malo, pero es que simplemente no he tenido presupuesto para pagar las exigencias de un director de arte, cuando tenga una película donde el arte sea una prioridad, lo pagaré con todo gusto. Yo trabajo porque quiero hacer una película, porque quiero echar una historia y si esa historia funciona, atrapa a la gente. Un poco más, un poco menos, pero yo aposté a mi historia y a las actuaciones."

Entonces, si no hay con qué pagar, no hay guión y puede que te peguen un tiro mientras ruedas en la calle, ¿Cómo convencer a los actores para dar ese salto de fe a involucrarse en un proyecto tan particular como este?

"Lo que utilicé fue la rabia hacia la burocracia del cine venezolano. Todos sabíamos que la película estaba, pero estaba en un limbo. Yo tengo mis panas, que no son solamente mis actores, sino que en la vida cotidiana compartimos. Tu tienes que estar muy claro en lo que estás ofreciendo, porque si la vaina sale mal, es su imagen la que la gente va a criticar. A los actores les atrapó la historia, les vendí imágenes para que ellos se involucraran en la cuestión. Además la idea de que ellos serían quienes iban a dialogar en el set a punta de improvisación, les encantó."
Así, el elenco quedó encabezado por Jean Paul Leroux, que a mi juicio logra aquí la mejor actuación que ha hecho en su carrera; María Fernanda León, quien también sorprende gratamente con su actuación y William Goite, quien hizo a su vez de acting couch de la película. Completan el elenco Guillermo García (Muy, muy bien), el Nigga (A quien prefiero ver mil veces haciendo de malandro), Mariaca Semprum (Whatever), Catherina Cardozo (Bien), Matilda Corral (Bien), Sócrates Serrano (Bien) y Jackson Gutiérrez (Muy, bien).

Las Caras del Diablo Es un policial que cumple con todas las de ley, pues todo lo que uno puede esperar del género está allí. Es una película modesta, sin mayores aspiraciones taquilleras o artísticas, pero con muchas ganas de entretener. A mi juicio, lo logra.