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martes, 11 de enero de 2011

Marité Ugás: La Madre de El Chico que Miente

Marité es peruana. Estudió unos años en Cuba, vivió un tiempo en México y otro tanto en Venezuela. Por eso su acento es una mezcla de toda América Latina. Es graduada de la Escuela de Comunicación de la Universidad de Lima y egresada de la primera promoción de la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños de Cuba. Fue allí que conoció a la venezolana Mariana Rondón, quien a partir de ese momento se convirtió en su principal colaboradora. Junto a varios de esos egresados, se anclan en la Caracas de los años 90 y forman la casa productora Sudaca Films.

“En esa época, era donde mejor perspectiva de cine había para armar una empresa.” Cuenta Marité. “La idea era armar coproducciones a lo largo y ancho del continente. Teníamos sede en Caracas, pero también tenía casa en Lima, Quito y Bogotá. Con el tiempo y las guerras territoriales, el grupo se fue disolviendo. Pero más entrados los 90, apareció el Programa Ibermedia y todo eso que nos costaba hacer se normalizó. Se hizo más viable y común escuchar que una película fuera una coproducción entre varios países del continente.”

En 1999 Marité y Mariana co-dirigen A la Medianoche y Media, que resulta galardonada como mejor ópera prima en el Festival de cine venezolano, en el Festival de Providence y en el de Montevideo.

“Por eso no me gusta llamar a mi nueva película como “ópera prima”. Mi primera película ya la hice. Así la haya hecho con una o 7 personas, ya está hecha. Fueron mis primeras alegrías y también mis primeros errores.” Comenta Marité.
Después de A la Media Noche y Media, Sudaca Films como empresa le costó más trabajo levantar otra película por cuestiones del continente. Marité se dedicó durante 2 años a dirigir telefilms para cadenas por cable Mexicanas, que eran rodadas en Argentina. Casi 10 años después de su primer filme, retomaría otra vez el camino del largo, pero esta vez como productora, con Postales de Leningrado en el 2007.

La cinta dirigida por Mariana ganó, entre muchos galardones, el Gran Premio El Abrazo del Festival de Biarritz (Francia). Hoy los puestos se intercambian: Marité dirige y Mariana produce El Chico que Miente, cinta que llegará a las salas el 28 de Enero y de la que seguiremos hablando en las próximas entregas. La cinta, es la primera película de una trilogía planeada por la dupla que lleva el nombre de “Grietas” y que tienen como punto en común la historia de alguien que busca rastros agrietados de su pasado y trata de resolverlos.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Muerte en Alto Contraste: César Bolívar... ¿Por qué?


Hay tantas cosas que están mal en Muerte en Alto Contraste, que no sé por dónde empezar. Ya el poster causa suspicacia de entrada, pero si nos tomamos el tiempo para repensar esos laureles obtenidos en el Festival de Cine de Mérida que tan orgullosamente ostenta o las frases que adornan los anuncios del periódico y otros artículos, lo que da es risa. ¿Falta de Criterio? ¿Cara durismo? ¿Solidaridad automática? ¿Drogas?

A César Bolívar, su director, lo llaman "Maestro" y, según ellos, su regreso es "Triunfal", "Apoteósico", "Explosivo", "Esperado". Y es que el señor Bolívar es sin duda una Vaca Sagrada del cine nacional gracias a los éxitos que cosechó durante la década (!oh, recordada y difícilmente superada década!) de los 80. Pero como dijo Mark Twain: "De las Vacas sagradas se hacen las mejores hamburguesas."

A vuelo de pájaro: César Bolívar comenzó como camarógrafo y director de fotografía en películas de Román Chalbaud. Su ópera prima como director fue Juan Topocho (1978), una cinta que parece haber desaparecido de la faz de la tierra pues conseguir una copia me ha resultado imposible. En sociedad con Román Chalbaud y Miguel Ángel Landa, creó la productora Gente de Cine, gracias a la que pudieron realizarse cintas como La Quema de Judas, Sagrado y Obsceno, El Pez que Fuma y Cangrejo. Su película Domingo de Resurrección (1982), es una de las comedias más recordadas del cine venezolano, fija en la programación de las Semanas Santas de RCTV y gracias a cuyo éxito, Bolívar pudo rodar la película más taquillera en toda la historia del cine venezolano: Homicidio Culposo (1 Millón 300 mil Espectadores). Le siguieron Más Allá del Silencio (1985), Colt Comando 5.56 (1986), Reflejos (1987) y la infame, Rosa de Francia (1995).

Sus películas pueden haber sido taquilleras y hasta entretenidas, pero están lejos de ser buenas películas. ¿Han vuelto a ver Domingo de Resurrección? Yo sí y mi consejo es que se queden con sus buenos recuerdos de la infancia. El cine de César Bolívar no ha superado la pueba del tiempo y por los resultados de Muerte en Alto Contraste, es obvio que su técnica tampoco.

Retroceso a los 80

Luego de 12 años en los que César Bolívar se dedicó a dirigir telenovelas y a dar clases en la UCV, fue contactado por La Villa del Cine para que dirigiera un policial. No cualquiera, claro está. Se trataba de un guión que había sido desarrollado originalmente por él y uno de sus alumnos en la universidad (José Antonio Varela) y que estaba engavetado desde entonces. Las vueltas de la vida colocaron a Varela como director de la Villa del Cine y a ese guión, como vehículo para este "Gran regreso".


Muerte en Alto Contraste cuenta la historia de Gabriel (Erich Wildpret), un policía que busca vengar el asesinato de sus padres, guerrilleros de izquierda masacrados por un equipo especial de la policía. Siguiendo el rastro de cada uno, Gabriel recurre al periodista Pepe Grillo (Juan Manuel La Guardia, Full Chola), para terminar de hilar los cabos que completaran su venganza. Metida casi a juro está por supuesto la historia de amor entre él y una psicóloga encarnada por la debutante Norelys Rodríguez.

En dos platos: La historia es un desastre. No sólo es confusa y está llena de lugares comunes, sino que le sobran secuencias que no van a ninguna parte, desaprovecha los giros más interesantes de la trama y los remata con diálogos básicos y a ratos ridículos. Especialmente risibles son las escenas de amor con sushi y la precoital a las puertas de un hotel.

Sería de esperar que las mayoría de las críticas del reparto se enfocaran en la inexperiencia de Norelys Rodríguez. Pero no es mi caso. Ciertamente, su personaje no llega a ninguna parte, pero es que tampoco lo hace en el papel. Por si fuera poco, su belleza se ve desaprovechada por la cámara. Sincerémonos vale, el país entero quiere ver desnuda a Norelys Rodríguez y en esta película, coquetean con la idea de despertar el morbo del espectador para luego darle un baño de agua fría con las escenas de striptease y sexo más pacatas y gratuitas que he visto en mi vida. Una cosa es que a la actriz le de pena mostrar sus carnes y otra muy distinta es que el director haya permitido semejante desastre. Ambas escenas debieron morir en la sala de edición.

Erich Wildpret en cambio, nunca había estado tan aburrido. Todo es absolutamente lineal, sin matices. Siempre lo he considerado un buen actor, pero luego de verlo en esta película y recordar su trabajo en Elipsis, La Hora Cero y Un Lugar Lejano, siento que no hay mucha diferencia entre uno y otro personaje.
Quienes salvan la patria y verdaderamente se la comen, son los veteranos Juan Manuel La Guardia y Carmen Julia Álvarez, repitiendo un matrimonio similar al de Domingo de Resurrección, derrochando venezolanidad (Tal vez, demasiada) y el humor necesario para hacer la experiencia del visionado de Muerte en Alto Contraste medianamente soportable.

Muerte en Alto Contraste busca montarse en la misma ola que generaron buenos y exitosos filmes como Hermano y La Hora Cero. En un año en el que el cine nacional está recuperando su momentum, la nueva película de César Bolívar representa un retroceso. Dile NO a los nacionalismos y solidaridades automáticas. Si es bueno se aplaude, si es malo, no. El próximo proyecto de Bolívar se llamará Los Inquilinos.

Que Dios nos proteja.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Nuevo Trailer de "Carlos" con Edgar Ramírez

No es una película venezolana, pero el protagonista y el personaje en el que está basada, sí que lo son. Luego de una buena acogida en el Festival de Cannes el filme de Olivier Assayas está listo para estrenarse el 15 de Octubre en los Estados Unidos. Incluso creo que la película pasará por el Festival de Tribeca, no estoy seguro. Lo que sí sé, es que de las 5 horas y media que dura la versión original (y el quemaíto venezolano) hecha para televisión, llegaran a los cines sólo 2 horas y media. La versión completa será transmitida por el Sundance Channel. De la película se dice que es un producto bastante sólido y todas las reseñas alaban el protagonismo de "nuestro Edgar Ramírez" como lo más sólido que tiene. Así que no les extrañe que esta sea la película que dispare al actor en Hollywood y pronto comencemos a verlo más frecuentemente en el cine norteamericano.
Ya hablando del trailer, me parece genial que musicalizaran con una canción típica venezolana, Amalia Rosa. !Buena esa!

miércoles, 8 de septiembre de 2010

La Hora Cero: Diego Velasco viene con una plomamentazón

Pues eso, el 10/10/10, aunque es realmente el 09/10/10, pero los ceritos todos juntos se ven mejor en el material promocional. Se acerca el estreno de la ópera prima de Diego Velasco, director venezolano residenciado en Los Angeles, responsable del cortometraje Cédula Ciudadano (2000) y de la dirección de la serie Planeta de 6.

¿Y De dónde salió este pana? Bueno...
“En Caracas echaba broma con mi camarita de video, me gradué en Venezuela de bachiller, pero estudié comunicación social en Estados Unidos. Me gradué en el 95 y buscando cambiar de carrera, empecé como asistente de cámara en la ciudad de New Orleáns. Allí fui desde el que montaba chasis, pasando por el segundo asistente, primer asistente, operador de cámara, director de fotografía, hasta que hice un corto. Trabajando en todos esos roles, me sacaba la piedra cuando veía que el director no hacía su tarea, eso me frustraba y me dije: Nada, dirigiré algo yo. Así que hice Cédula Ciudadano en el año 2000, en 35 mm, apoyado por el CNAC, me fue bien, aprendí mucho. Luego trabajé en la dirección de la serie Planeta de 6 en Televen y después, seguí trabajando en varias producciones en los Estados Unidos.” Cuenta Diego.

“Mis influencias fueron las de cualquier fan del cine de mi generación: Volver al Futuro, Terminator, Star Wars la vi más de 38 veces, amo The Matrix, Inception y ese es el tipo de cine que me gustaría hacer, el que me entretiene y me emociona y es universal, claro, sin abandonar la idiosincrasia venezolana con la que crecí. Yo nunca pretendí ser Spielberg o Almodóvar, ellos ya tienen su carrera. ¿Qué tengo yo que no tienen ellos? Mi cultura, mi venezolanidad, historias universales con sabor local. Spielberg, James Cameron, Scorsesse, todos tienen mucha fórmula americana de guión con sus 3 arcos, puntos de giro, etc. Habiendo crecido viendo todo eso que me gustaba, mezclé esos truquillos de su cine de acción con mi Operación Chocolate. Quería adaptar lo mejor de ambos mundos, tal como siempre quise: Estudiar fuera, aprender trucos de Hollywood y aplicarlo a mis historias venezolanas.”

Diego reconoce que aunque le gustaría hacer todo tipo de géneros, lo suyo son las emociones fuertes. “Mi terapia es el cine. No tomo, ni me drogo, mi droga es el cine. Tengo muchas historias que contar, respeto el drama intimista, pero no sé si tengo la habilidad, no me nacen las historias. A mi lo que me encanta son los thrillers, la acción, el terror, quiero hacer una primera película de horror venezolana, de hecho, actualmente estoy escribiendo junto a Nacho Palacios la primera versión del guión de El Silbón, si todo sale bien, esperamos arrancarlo en el 2011.”

El gran problema para las emociones fuertes en el cine venezolano, especialmente si se trata de un filme de acción, es el cochino dinero. Si antes no se habían hecho películas de acción en Venezuela, no ha sido por falta de ganas, sino porque es difícil y costoso y como dice Diego: “Para hacerlo a medias, mejor no hacerlo”.

Afortunadamente, el guión de La Hora Cero contó con el respaldo económico del CNAC (donde obtuvo el mayor puntaje de su convocatoria) y los buenos comentarios obtenidos, consiguieron atrapar el interés de inversionistas extranjeros que permitieron que Diego tuviera los dolaritos y la maquinaria necesaria para hacer la película que él imaginaba. Si uno lee las hojas de vida de varios de los implicados en la producción, aparecen títulos mundialmente famosos como Y Tu Mamá También, Lost, El Secreto de Sus Ojos, Pincesas, Rec, lo que denota que esta es una producción pensada desde el comienzo para ir mucho más allá de nuestras fronteras. Si el gran reto era dar vida a las secuencias de acción, la solución era buscar a los mejores expertos que pudieran pagar.

“Teníamos un productor asociado en Argentina y de allá nos trajimos a gente de la misma empresa de efectos especiales que hizo 9 Reinas, Torrente y muchas otras.” Cuenta Diego. “Ellos viajaron a Venezuela y nos hicieron todas las tomas de riesgo. No quería que nadie saliera lastimado en las tomas peligrosas, quería buscar gente profesional para aprender de ellos y de aquí en adelante poder hacerlo nosotros. Eran unos duros, campeones de motocross en Argentina, pilotos de helicóptero, sabían cómo frenar, colearse, cuántos metros se necesitaban para una caída o un frenaso. De verdad es impresionante el dominio de la técnica de acrobacias que poseían.”

La suya no es cualquier película de malandros, es LA PELÍCULA DE MALANDROS.
La más cara y la más truculenta que se ha hecho en el país, y ojo, lo digo como algo bueno. Sus realizadores se plantearon hacer un filme de acción con todas las de la ley y lo lograron. Échenle un ojo a esto...



Pronto más...

martes, 31 de agosto de 2010

Las Caras del Diablo Malavé

Carlos Malavé tiene años trabajando en el medio audiovisual. Con su productora se ha ganado la vida realizando desde videos universitarios, hasta comerciales y video clips. Pero su gran pasión, siempre ha sido el cine. Los muros de su oficina están decorados de afiches y postales de clásicos del séptimo arte, su biblioteca llena de libros de cine y, aunque sus dos primeros cortometrajes no fueron muy difundidos, le prepararon el camino para que en Febrero del 2008 estrenara su ópera prima: Por un Polvo.
Para escribir el guión, Malavé se internó en un cuarto de hotel en Buenos Aires, con su computadora y una montaña de libros reconocidos sobre escritura de guión. Dos meses después, se dio cuenta que para contar su historia sólo debía recurrir a lo que siempre lo había acompañado: Sus influencias.
“Yo siempre había querido hacer mi película. Y no era precisamente una película profunda, con un mensaje social importante que decir, ni nada de eso. Yo quería hacer una película que fuera entretenida, por eso esta película no es más que un pasticho de mis influencias, que van desde El Padrino de Francis Ford Coppola, hasta las películas venezolanas de los setenta que me encantan.” Contó el director por allá en el 2008.
“Al principio tenía la idea de hacer la película con puros super equipos, pero por cuestiones de presupuesto y practicidad tuve que volver a lo más básico, de lo contrario no hubiera podido terminarla. Necesitaba trabajar con equipos livianos, con cámaras pequeñas y pensé en el trabajo de Jonathan Jakubowicz en Secuestro Express, quien rodó su película con una camarita casi de juguete. Decidí entonces trabajar con tres cámaras HDV que rodaban al mismo tiempo, permitiéndome tener tres planos distintos de una misma escena. Las posibilidades de la película, siendo una cinta de acción, en ese momento se multiplicaron. Yo creo que hoy en día trabajar en 35 mm no es posible para mi por cuestiones de inmediatez y simplicidad, creo que para nuestra industria el video es la gran solución para poder rodar mayor número de películas, a bajos costos y con poco personal.”

"No puedo estar pensando en presupuestos de 3 millardos. Si la película es exitosa, es importante hacerse de un fondo que te permita seguir haciendo las películas que a uno le gustaría ver. Yo no tengo ningún tipo de pretensión. En un mercado como el nuestro, uno no puede estar pensando en cosas muy internacionales. Uno tiene que reventarla aquí para luego poder salir. Como Jonathan Jakubowicz."
Con poco dinero y mucha voluntad, Carlos hizo su película. No le fue mal y hasta en formato casero fue editada, tanto en original como "quemaíto". Sin parar, comenzó a preparar varios proyectos nuevos, entre los que me llama poderosamente la atención el remake (con algo más de presupuesto) de Azotes de Barrio en Petare de Jackson Gutierrez. Pero de todos, el que vió primero luz ha sido Las Caras del Diablo, financiada de forma independiente, rodada en estilo guerrilla y con diálogois improvisados por los propios actores: Jean-Paul Leorux, William Goite, Mariaca Semprum, María Fernanda León, Carlos Madera, Matilda Corral y Guillermo García. El estreno es el 17 de septiembre y pronto conversaremos con el director acerca de lo que fue llevar a los cines este policial rodado en Maracaibo.
Para que se hagan una idea de por dónde van los tiros, les dejo este "statement" que Malavé me dió en el 2008:
“Yo no hago películas para que la disfruten los técnicos, ni la comunidad cinematográfica de este país. Estoy haciendo una película para que la señora que vende el pan, el motorizado y la mayor cantidad de gente posible, la vean y la disfruten. Yo tengo un termómetro que es impelable: mi hermano. Él es abogado y más cuadrado que eso no puede existir. Cada vez que iba avanzando en la producción de Por un Polvo le iba mostrando partes a él y sus amigos abogados que van tres veces por semana a ver películas de acción de Bruce Willis.”
El pana está clarísimo. No me pelo Las Caras del Diablo.

lunes, 23 de agosto de 2010

Taita Boves: El Urogallo de Herrera Luque y Lamata

Aquello del malo malísimo, que se peina los bigotes al tiempo que ríe “muaca muaca” mientras planifica sus maldades, nunca funcionó para Francisco Herrera Luque. Tampoco lo hicieron los héroes independentistas inmaculados y pulcros, montados en plazas y pedestales exentos de humanidad. Él sabía que la historia la escriben los vencedores (y los que la puedan manipular), por eso su obra fascinaba y sigue fascinando, por su forma de cuestionar lo mil veces dibujado y de fabular ciertas lagunas del pasado de Venezuela.
Cuando en 1972 publicó su novela sobre José Tomás Boves, personaje desvirtuado hasta el cansancio por las vergüenzas y orgullos de historiadores, guerrero terrible, sanguinario y protagonista de leyendas, se convirtió en un éxito inmediato y hoy, es considerada como una de las obras indispensables de la literatura venezolana.
Entre quienes se devoraron los primeros tirajes de la novela en una sentada, estaba el padre de quien sería uno de los directores más destacados de Venezuela: Luis Alberto Lamata.

“Siempre me interesó mucho la historia, el cuento de qué había pasado antes. Buena parte de ese interés, es gracias a mi padre, que disfrutaba narrándonos los cuentos de la historia de Venezuela muy, muy bien.” Comenta el director. “Yo tenía como 15 años cuando mi papá leyó y comentó Boves, El Urogallo. Yo la herede y devoré. Recuerdo que fue una lectura afiebrada, de esas que no se detienen. Me emocionó mucho, yo sentía que allí estaba reflejado el país de una manera que no había visto antes. Era interesante, con una forma novedosa de abordar nuestro pasado y las razones de los procesos alrededor de nuestra independencia.”
Poco después de la publicación de la novela, se hizo una adaptación para TV con guión de Jose Ignacio Cabrujas y con Gustavo Rodríguez en el papel protagónico. Era una de las cosas más redondas que se habían hecho en nuestra pantalla y el joven Luis Alberto, ya tenía interés en el cine y la TV. Poco sabía que más de 30 años después, él y su productora Jericó LL Films llevarían a la pantalla grande su propia visión de Boves, El Urogallo.

Esta sería la cuarta de sus películas donde muestra aspectos y personajes de la historia venezolana: En Jericó (1990), lidió con misioneros, conquistadores e indígenas; En Desnudos con Naranjas (1996), vivimos el drama de personajes atrapados en medio de la guerra de independencia; Luego, Miranda Regresa (2008) y ahora Taita Boves.
“Mi película hay que verla como la visión libre y personal de un autor que respeta a un autor mayor como Herrera Luque. Si bien está inspirado en la novela, es una versión muy personal y libre. Para mi tiene sentido ser responsable de una mirada que posea parte de mis vivencias personales y de un país que 30 años después no es el mismo que cuando se publicó la novela.” Cuenta Lamata.
La película se estrena este viernes, vayan a verla, en mi ranking particular es una de las 3 mejores cintas venezolanas del 2010. Veanla y la comentamos por acá.

lunes, 26 de julio de 2010

Fina Vuelve

Rarísimos y poquísimos son los casos en los que más de una película venezolana tiene su chance en las carteleras. Este viernes los planetas se alínean y no habrá 2, sino 3 cintas criollas en exhibición: Hermano (que ya superó la berrera de los 100 mil espectadores), Cheila: Una Casa pa' maíta (que aún no he podido ver, pero de la que pronto tendrán un review), y finalmente, la esperada cuarta película de Fina Torres, Habana Eva.

Digo esperada, porque en el imaginario popular del minúsculo mundo cinematográfico venezolano, Fina Torres es considerada como una de las duras. Sólo ha rodado 4 películas, pero de todas ellas se puede hablar largo y tendido, tanto por su calidad (sí, incluso Women on Top tiene lo suyo), como por el impacto que han tenido para el cine venezolano.

Toda una generación de veinte añeras debe su nombre a su ópera prima, Oriana (1985), que no sólo suele ser recordada como una de las mejores películas venezolanas de todos los tiempos, sino que además tiene el tupé de ser la segunda cinta venezolana (después de Araya de Margot Benacerraf) en haber sido premiada por el Festival de Cannes con la Cámara de Oro.

Su segundo trabajo, Mecánicas Celestes (1995) fue recibido con aplausos en el extranjero y le abrió las puertas para rodar en Hollywood, Women on Top (2000), donde tuvo la oportunidad de dirigir a una joven y ascendente Penélope Cruz. La peli no fue precisamente un éxito, pero sí era técnicamente correcta (Cosa que a veces es mucho decir para nuestro cine), con propuestas medianamente originales y un soundtrack bestial.

¿Qué quedó de su paso por Hollywood?

- Esa industria nunca fue mi objetivo. Desde joven siempre preferí el cine europeo al americano; nunca me atrajo Hollywood. Por eso estudié y trabajé en Francia. Pero Mecánicas Celestes tuvo mucho impacto en el festival de Toronto y Sundance, la compraron distribuidores americanos, y a partir de allí me empezaron a llegar invitaciones y propuestas desde Los Angeles “las cuales acepté” por pura curiosidad. Fue interesante ver el contraste entre un cine independiente y de autor y la verdadera maquinaria americana de los estudios. Así que me dejé llevar con la corriente y la verdad aprendí mucho sobre esa industria que es otro mundo, totalmente de negocios, y que está en permanente cambio siguiendo los tumbos de la economía.

¿Volvería a trabajar allí?

- No. Lo que más valoro es la libertad creativa y eso es muy difícil en ese sistema de producción. Prefiero hacer cine realmente independiente, así sea difícil y lleno de limitaciones.

Un Té en La Habana

Ha pasado una década desde su última producción, pero por fin, luego de más de 3 años de trabajo, millón y medio de dólares, intentos de secuestro a su actriz principal, peleas en el set y conflictos con la piratería, llega su cuarta película como directora, protagonizada por Prakriti Maduro y Juan Carlos García; Esta vez, no de la mano de Hollywood, sino de La Villa del Cine, institución que no tuvo problemas en abrazar el nuevo proyecto de Torres que debía filmarse casi completamente en Cuba.

La directora soñaba con filmar allí desde que la visitó por primera vez en el 86 cuando exhibió Oriana, por eso cuando el guión Habana de Jorge Camacho llegó a sus manos, no lo pensó 2 veces. Pero aunque se quiera tapar el sol con un dedo, no es secreto que si limitaciones sobran en el cine latinoamericano, más lo hacen en la isla.

“Hubo muchos retos logísticos." Cuenta Fina. "Tuvimos que traer materiales y maquinas que no se encuentran fácilmente en Cuba. También hubo problemas para comunicarse con el exterior, tanto por teléfono como por Internet, y esto era una coproducción con su base en Venezuela.”

Prakriti Maduro, la protagonista de esta historia, también recopila algunas anécdotas del rodaje. “Dicen que unas actrices cubanas me querían secuestrar, que el material de la película que llegaba a Caracas se vendía directo en la autopista, que los actores cubanos usaban apuntador, que Juan Carlos García golpeó al director de fotografía porque lo dejaba en la sombra, y que la película se tuvo que filmar dos veces. Todo fue verdad, salvo que se filmó dos veces.”

Los resultados de la experiencia llegaran a las salas el viernes. Yo ya tuve oportunidad de verla, así que en lo que termine de saldar mi deuda con Cheila, les traigo mis comentarios y más testimonios de Fina Torres sobre la realización de la película.

sábado, 26 de junio de 2010

Hermano ganador!

Marcel Rasquin Premio en Moscu
La cara de emoción de Marcel Rasquin, director de la esperadísima Hermano, recibiendo de manos de Luc Besson el Grand Prix del Festival de Cine de Moscú, no tiene precio. !Felicidades pana!
Su ópera prima, acaba de ganar el San Jorge de Oro a la mejor película, el premio de los críticos rusos y el premio del público. Así, Hermano sigue aumentando las inmensas expectativas que se tienen de esta peli que se estrena por fin en Venezuela el 02 de Julio.
Ese mismo chamo de la foto, se los juro, es un nerd confeso del séptimo arte.
“Hay un cuento que me echó mi papá. Dice que cuando me puso por primera vez La Guerra de las Galaxias en un proyectorcito de 8mm, yo no tenía ni dos años. Apenas salió ese monstruo negro que era Darth Vader, respirando por la boca, me agarré a mi papá asustadísimo, pero sin poder quitarle los ojos a la pantalla. El cine ha logrado eso en mí desde siempre”, cuenta el director.

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Fanático de cuna. Ganaba las trivias de películas, recitaba los diálogos de atrás para adelante y hasta confiesa haber tenido una época en la que solía ver entre tres y cuatro películas diarias. Todo un fiebrúo, pues. Como no había escuelas de cine, se orientó por la Comunicación Social, con la esperanza de que eso lo condujera por el camino del séptimo arte. Y efectivamente, fue así. Fue productor general de Ni Tan Tarde durante varios años y, con su tesis de grado, ganó una beca de Fundayacucho y se fue a estudiar cine en Australia.

“Necesitaba aprender, como artista y creador, los rudimentos de escritura, dirección y fotografía para tener la osadía de decir: Voy a hacer un largometraje. Un día, me dije que la única forma de aprender a nadar era lanzándome al agua”, comenta Rasquin.

“Hermano nació cuando yo vivía allá en Australia y padecía un poco la distancia. Estuve muy pendiente de lo que estaba pasando en el país en los años del paro petrolero y el referéndum. Por el otro lado, Venezuela jugaba para clasificar al Mundial y la Vinotinto despertaba un nacionalismo sano y una efervescencia con el fútbol sin precedentes, que me tenía muy emocionado. Con un compañero de clases, Owen Jones, fuimos un día al aeropuerto allá en Australia a buscar un paquete que me mandaron de Venezuela. Íbamos en el carro oyendo música venezolana y yo le contaba de fútbol, los barrios, la situación política, le ponía joropo, hip hop y nos emocionamos. Entonces, se nos comenzó a ocurrir la historia de estos hermanos: unos chamos, de origen humilde, que quieren jugar fútbol profesional en Venezuela. Ahí nació la idea de la película”.

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A cuatro manos, Marcel y Owen comenzaron a escribir el guión. A la quinta versión, aplicaron a un programa para desarrollo de guión donde decantaron el meollo de la historia. “En Venezuela, A & B Producciones me apoyó desde que la historia estaba en una servilleta. Los tipos “fliparon” con la idea. Yo tenía tiempo trabajando y dirigiendo con ellos y llegué de Australia con ese proyecto. Conseguimos el financiamiento del CNAC para hacer la película y ahora, 4 mil millones de bolívares de los viejos después, estamos a punto de estrenarla”.

Felicidades por ese premio, nos vemos en el cine!!!




miércoles, 5 de mayo de 2010

Prakriti Maduro, una chica Fina

Si hay un vínculo que Habana Eva tiene con el resto de la filmografía de Fina Torres, dicho por ella, es que su protagonista es una fémina en proceso de transformación. En ese combo están juntas Doris Wells, Claudia Venturini, Ariadna Hill, Penélope Cruz y ahora, Prakriti Maduro.

“Prakriti tenía el físico del personaje." - Comenta la directora- "Su belleza original y moderna, de apariencia dulce, inocente, frágil y al mismo tiempo sensual, fuerte y decidida. O sea, ideal para la transformación de niña tímida a mujer audaz, tema central de la historia. Era su primer rol protagónico en una película y se entregó con alma, vida y gran profesionalismo. Cumplió el reto a cabalidad.”
Prakriti Maduro tiene más de 10 años siendo miembro del Grupo Teatral Skena, ha realizado varios cursos de actuación en el exterior y su rostro es conocido en Venezuela, por sus más de 30 comerciales y apariciones en telenovelas como Voltea pa´ que Te Enamores y actualmente, Harina de Otro Costal. Para ella, trabajar con Fina, era una oportunidad que no podía volver a dejar pasar.

“Cuando tenía 5 años, dieron Oriana en lo que era Venezolana de Televisión, y mi mamá me contó muy orgullosa que esa película se había Ganado el Cannes y la directora Fina Torres, era venezolana. Yo aluciné con el hecho de que una Mujer – Venezolana – se había Ganado eso. Un par de años después, una tía llamó a mi mamá porque buscaban a un niño rubio como mi hermano, para un casting de una película de Fina. Yo quería hacer ese casting, “no Prakriti, es para un varón”, “pero a lo mejor también les sirve una niña” “no Prakriti, quieren que sea rubio” “Bueno pero yo me pinto el pelo” Pasaron casi 20 años para que se me volviera a presentar la oportunidad, y esta vez sí buscaban a una “niña”, así que no me arriesgué a desperdiciarla.”

¿Como te involucraste con Havana Eva?

- “Para mí fue un gran honor, muchísimas actrices jóvenes venezolanas hicieron prueba para ese personaje, y se hicieron dos grandes casting en toda Cuba buscando a la actriz que interpretara a Eva, así que el ser escogida para interpretar a una cubana siendo yo una venezolana, fue un gran regalo que debía cuidar como a un bebé. Me involucré emocional, intelectual y creativamente. Fina, respetó mi criterio desde el principio y me hizo partícipe en decisiones de mi personaje que como actriz no me correspondían. Cosa que me encantó. Y luego me invitó a estar involucrada en el proceso del montaje, post-producción, logística, promoción. Así que no es una película que filmé y actué dos meses y ahora espero su estreno, no, es mi ahijada, que la he visto crecer, y en mayo la presentaremos en sociedad. Jejeje."

¿Te pareces a Eva?
- "Me parezco mucho y la entiendo, en la necesidad de expresarse artísticamente, en no querer conformarse con lo que parece correcto para su vida, en tratar de escucharse a sí misma para ser más auténtica y no estancarse en las oportunidades que llegan sino en buscar las que uno quiere. Incluso coincido con Eva en la experiencia de vida de haber estado enamorada de dos hombres a la vez. Tiempo antes de filmar había experimentado una situación muy parecida, esa convicción de no saber escoger entre dos amores, y ante la presión social y necesidad de estabilidad que te obliga a decidir. Y al igual que a Eva esa experiencia me enseñó a reforzar mi independencia. Por lo que con todo el desprendimiento y generosidad le regalé a Eva toda mi verdad.


¿Te toco poner acento de Juana la Cubana?

- Sí, para mí fue más que un reto, pues era un acento que ni jugando me atrevía a imitar. Pero al enterarme de que el personaje era cubana, para una película de Fina Torres, pues, no podía perder la oportunidad, así que llamé a una buena amiga cubana y también actriz, Beatriz Valdés, para que me ayudara a preparar mi casting, y me dio tips muy importantes para tener acento en cada frase de esas escenas. Y así lo hice. Eso convenció a los productores cubanos de que podría aprender el acento. Pero cuando aterricé en La Habana me tocó enfrentarme con la realidad: todo un guión con el que debía reaprender a hablar, y solo una semana antes de arrancar a rodar. Por supuesto, pelando la oreja en todas las esquinas, repitiendo todas las frases, recibiendo tips del taxista, de la mucama, del productor y de los actores cubanos. Al año de filmar hicimos algunos doblajes de muchos de los textos, y me quedé sorprendida como el acento fue calando en mí. Al año, era mucho más fluido, creíble, honesto y natural, por lo que agradecí la oportunidad de hacer doblaje en postproducción. Todavía se me salen unas que otras expresiones cubanas. Así sería la lucha por hablar como cubana a como diera lugar.


¿Que tal la experiencia d rodar en Cuba?
- "Maravillosa, fueron días muy intensos para mí porque estaba en una ciudad muy exótica, llena de historia, y vacía de muchas otras cosas. Rodeada de gente con todo una cultura muy diferente a la de cualquier extranjero, que es lo que yo era. Llegué a conocer un país y con la responsabilidad inmediata de representarlo. Cada esquina me despertaba la curiosidad, cada costumbre, cada rutina, cada estilo de vida, cada opinión que escuchaba me intrigaba y me hacía querer saber más. Porque es un país en condiciones únicas, y porque muchas de esas condiciones se han pretendido instaurar en Venezuela, por lo que Cuba es un futurible de mi país."

"Yo creo que los cubanos (que viven en Cuba) más felices son los artistas, porque nadie va a hacerse rico con su trabajo, no importa el oficio o la profesión, y los artistas tampoco, pero trabajan sólo por el placer de expresarse y la recompensa es el arte. En Cuba son innumerables las limitaciones para la producción por todo lo que escasea, pero sobra la preparación profesional. Así que lo que falta por un lado lo completan por el otro, y para muestra, la excelencia en el cine cubano."

La película viene cambiando de fecha de estreno desde hace un tiempo, probablemente ocurra un par de semanas después de SubHysteria. Pronto, una conversación con su directora Fina Torres.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Leonard Zelig: subHystérico

Soy un embarque. No sólo no me dió tiempo escribir mis pronósticos del Oscar (Y menos mal, porque me caí en muchos por seguir mi corazón), tampoco pude ver en el cine Amorcito Corazón y tendré que esperar el quemaíto pa poder escribir de ella. Lo bueno es que ya desde la próxima semana comienzan a llegar sin parar unas cuantas películas venezolanas que prometen.
En su mayoría son óperas primas, así que en los próximos post me dedicaré a darles el perfil de los nóveles directores que están por estrenar su trabajo. El primero de ellos es Leonard Zelig, quien estrenará subHysteria el 30 de Abril.

El nombre del director seguro les suena, pero no, no se trata del famoso hombre camaleón convertido en director de cine venezolano, sino de un escritor, actor, director y productor (en ese orden) de teatro y cine (en ese orden), parido en San Bernardino y egresado del grupo de Teatro UCAB.

Leo, como se le conoce en los bajos hondos, posteriormente sucumbió a los encantos del cine y decidió abandonar su carrera de sociología para estudiar en la Escuela de Cine y Televisión de Caracas, hasta que decidió hacerlo formalmente su profesión. “A los 22 años ya había conseguido lo que aún mucha gente no consigue, mi pasión: el teatro. Y mi carrera: el cine. Fui afortunado” Comenta Zelig.
Fue asistente de dirección y director jr. de comerciales; Director Ejecutivo de su propia productora Opsis Films y escritor de la segunda temporada del sitcom Planeta de 6. En Julio de 2002 se muda a Nueva York, con la intención de seguir su pasión, sin embargo, por diferentes razones, terminó más bien germinando su carrera. “Me di cuenta que dirigir una obra off-Broadway con 6 semanas de funciones agotadas, no era garantía de nada, así que decidí probar con el cine, donde generalmente los éxitos se traducen en oportunidades de seguir creando.”
Hoy, después de 8 años fuera de Venezuela, como si estuviera en campaña presidencial, Zelig regresa al país buscando un millón de personas que vayan al cine a ver su ópera prima subHysteria. El director está conciente de que se trata de un objetivo más que difícil, pero como él mismo dice: “No hay nada que me guste más que los imposibles.”

¿Y el nombre artístico, de dónde?

“De mi escritor de cine favorito Woody Allen, en su “mockumentary”, Zelig (1983), su protagonista Leonard Zelig tiene un talento muy particular, es un camaleón humano, si lo ponen junto a un grupo de Rabinos, se convierte en Rabino, si lo ponen junto a un grupo de pelirrojos, se convierte en pelirrojo. La analogía en cuanto a ser un actor con habilidades camaleónicas fue lo que me llevó a tomar ese nombre."
"Un lunes lluvioso de septiembre del 2002 fuí ver a Woody Allen y su banda de jazz en el Hotel Carlyle y al terminar la función, me le acerque a Woody y le pedí permiso para usar el nombre del protagonista de Zelig, a lo que respondiò: “Yes, whatever”. Desde entonces soy Leonard Zelig.”
Más adelante (en serio) les contaré sobre las muchas particularidades de subHysteria, una película guerrilla mestiza hecha por venezolanos y gringos, filmada sin presupuesto, sin guión y con actuaciones totalmente improvisadas. Todo muy interesante, ya verán...

jueves, 18 de febrero de 2010

Des-Autorizados (Parte 1): Elia Shneider del Realismo Social a las Aventuras de la Mente

Vienen unas cuantas cintas venezolanas en los próximos meses y antes de que se me acumulen los post, les dejo un adelanto de la nueva película de Elia Shneider, Des-autorizados. El trailer ha generado en su mayoría, buenos comentarios y estoy seguro de que la película dará de que hablar. Al igual que Un Lugar Lejano de su esposo José Ramón Novoa, la última producción de Elia se aleja de la denuncia social y revela una faceta "onírica/teatral/intensa" de la directora que no había mostrado antes en la pantalla.

El crítico Sergio Monsalve comentó una vez al respecto, que estos virajes radicales no son más que "la punta de lanza de un proyecto institucional de consenso, a favor de un proceso de borrado digital o de maquillaje técnico de la historia contemporánea, donde lo feo, lo real, lo caótico, lo amoral, lo maldito, lo bipolar y lo polémico son olímpicamente eclipsados, desvanecidos y apagados, para brindar la imagen idílica y bucólica de una revolución bonita carente de conflictos sociales, económicos y políticos de peso."

Abriendo paréntesis, me pregunto qué tan factible es que se hagan películas como Sicario, Garimpeiro o Huelepega en la fulana revolución roja rojita. Pero cierto o no su comentario, la cineasta expone sus razones para navegar "nuevas" aguas en Des-Autorizados:

“Yo no soy muy cinematográfica. Soy más teatral. Yo hago teatro desde los años 80, pero así como tengo esa faceta, tengo también una inquietud social, que es más como una rabia, por temas de derechos humanos que a veces me ciegan. "- Comenta la directora- "Yo tenía años haciendo obras más filosóficas en el teatro y me encontraba en medio de una adaptación de El Enemigo del Pueblo, cuando camino a reunirme con la guionista vi cómo un PM le caía a patadas a un niño de la calle. Yo no podía dejar pasar esta otra realidad. Tenía que hacer algo y así nació la necesidad de hacer Huelepega."

"No sabía en qué me estaba metiendo. Era un tema profundo y mi relación con el tema social fue traumática, tuve problemas con la policía y la censura. Años después José Ramón leyó el guión de Punto y Raya, me dijo que lo leyera. Me gustó porque hablaba de la guerra y la intolerancia. Yo soy hija de sobrevivientes del holocausto judío y soy muy sensible a esos temas.”

“En todo este trayecto, desde que comencé, he tenido una reflexión recurrente sobre el proceso de creación dramática. Me he hecho preguntas mientras estoy trabajando, sobre la vida, sobre el teatro, ese eterno dilema entre fantasía, verdad y realidad y el ¿Qué es verdadero? Una de mis respuestas recurrentes es: “Todo lo que imagino”. En muchos de mis trabajos teatrales he querido indagar en estos temas, por eso siento que Des- autorizados, es la continuación de esa misma búsqueda que tengo en el teatro, pero llevada al cine.”

No considero que un cineasta/ guionista/ artista/ creador deba aferrase para siempre, como si se tratara de una jaula, al mismo tipo de trabajos una y otra vez. Por el contrario, aplaudo la iniciativa de que se disparen las temáticas de nuestro cine hacia cualquier género. Grave sería, que como dice Monsalve, la cosa no sea más que autocensura coloreada. Pregunto pues, ¿Qué sigue para Shneider luego de esta "aventura de la mente"?

“Aún no sé por qué camino irme para mi próxima película. ¿Cómo unir lo social con lo teatral? Tengo por ahí un guión muy fuerte, también en colaboración con el novelista Fernando Butazzonni y otro guión que trata más sobre este mundo teatral y filosófico que planteo en Des-autorizados. Vamos a ver cuál sale primero.”

Sí, vamos a ver.

Des-autorizados se estrena en Marzo y por aquí vendrán más conversaciones con la directora donde me cuenta por qué nadie quería financiar el proyecto. Stay tunned.