martes, 11 de enero de 2011

Marité Ugás: La Madre de El Chico que Miente

Marité es peruana. Estudió unos años en Cuba, vivió un tiempo en México y otro tanto en Venezuela. Por eso su acento es una mezcla de toda América Latina. Es graduada de la Escuela de Comunicación de la Universidad de Lima y egresada de la primera promoción de la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños de Cuba. Fue allí que conoció a la venezolana Mariana Rondón, quien a partir de ese momento se convirtió en su principal colaboradora. Junto a varios de esos egresados, se anclan en la Caracas de los años 90 y forman la casa productora Sudaca Films.

“En esa época, era donde mejor perspectiva de cine había para armar una empresa.” Cuenta Marité. “La idea era armar coproducciones a lo largo y ancho del continente. Teníamos sede en Caracas, pero también tenía casa en Lima, Quito y Bogotá. Con el tiempo y las guerras territoriales, el grupo se fue disolviendo. Pero más entrados los 90, apareció el Programa Ibermedia y todo eso que nos costaba hacer se normalizó. Se hizo más viable y común escuchar que una película fuera una coproducción entre varios países del continente.”

En 1999 Marité y Mariana co-dirigen A la Medianoche y Media, que resulta galardonada como mejor ópera prima en el Festival de cine venezolano, en el Festival de Providence y en el de Montevideo.

“Por eso no me gusta llamar a mi nueva película como “ópera prima”. Mi primera película ya la hice. Así la haya hecho con una o 7 personas, ya está hecha. Fueron mis primeras alegrías y también mis primeros errores.” Comenta Marité.
Después de A la Media Noche y Media, Sudaca Films como empresa le costó más trabajo levantar otra película por cuestiones del continente. Marité se dedicó durante 2 años a dirigir telefilms para cadenas por cable Mexicanas, que eran rodadas en Argentina. Casi 10 años después de su primer filme, retomaría otra vez el camino del largo, pero esta vez como productora, con Postales de Leningrado en el 2007.

La cinta dirigida por Mariana ganó, entre muchos galardones, el Gran Premio El Abrazo del Festival de Biarritz (Francia). Hoy los puestos se intercambian: Marité dirige y Mariana produce El Chico que Miente, cinta que llegará a las salas el 28 de Enero y de la que seguiremos hablando en las próximas entregas. La cinta, es la primera película de una trilogía planeada por la dupla que lleva el nombre de “Grietas” y que tienen como punto en común la historia de alguien que busca rastros agrietados de su pasado y trata de resolverlos.

jueves, 6 de enero de 2011

Mis Impelables del 2010

He vuerto.

Promesas de año nuevo:
1. Escribir más seguido en el blog.
2. Refrescar esa imagen tan fea y plana que tiene, ¿Ya es hora, no?

En fin, que el título de este post es un tecnicismo. En realidad, no todas las películas que están en esta lista son del 2010, al igual que el año pasado, aquí coloco las cintas que YO VI y que MÁS DISFRUTÉ en los 365 que ardieron en la hoguera, desde clásicos en blanco y negro, hasta cintas nuevas que aún no han llegado (Ni llegarán) a Venezuela. No he visto muchas de las pelis que todos comentan, pero descubrí varias joyas que me hicieron recuperar la fé en el cine.

Sin ningún orden en particular, here we cum:

How Green Was my Valley (1941) Cuando se habla de 1941 como año cinematográfico, Citizen Kane suele opacar a las obras que pasaron a su lado. Sin embargo, esta película de John Ford es inmensa. Aunque la obra de Orson Welles haya resultado más innovadora y arriesgada, esta película ofrece un cuento clásico sumamente emocional acerca de la disolución de las familias. Lacrimoso, a ratos cursi, pero universal y efectivo.

High Noon (1952) Este año me dió por ver Westerns. Ya tenía algunos favoritos, pero quise indagar en títulos que por X o Y, no había podido ver. WAO! Que violencia, que incorrección y que cojones se encuentran en los clásicos del género. Peleando por estar en esta lista estuvieron Stagecoach y The Searchers, pero ninguno me impactó tanto como esta monstruosidad de Fred Zinneman. El showdown final es algo flojo, pero la cinta está contada en tiempo real y toca muchas fibras sensibles para el Venezolano de hoy que vive rodeado de cobardes y jalabolas.

The King of Comedy (1982)No soy fan de Scorsesse, pero este año, entre Shutter Island y esta joya, se ha ganado mis respetos. El Robert De Niro que hoy protagoniza bodrios de bajo calibre está aquí en uno de los mejores momentos de su carrera en el centro de una historia incómoda que se adentra en los anhelos de fama de un grupo de perdedores, de esos que casi no se ven en pantalla. Brillante y perturbadora.
Sophie Sholl: The Last Days (2005) Esta cinta alemana estuvo nominada al Oscar y no sé cómo perdió. Mejor dicho, sí sé, pero ni falta que le hace un premio a esta obra de arte. Adaptación de una pieza teatral basada en la historia verdadera de Sophie Sholl estudiante que se la jugó como pocos contra el Nazismo. Dura, emocionante. Los reto a que traten de sacársela de su cabeza una vez que termine.
Simpathy for Lady Vengance (2005) Par Chan Wook. Es todo lo que necesitan saber. El director se fuma unas cuantas lumpias para narrar visualmente este delicioso, macabro y perturbante cuento de venganza. Hablar más de la historia sería joderla. Si les gusta Kill Bill, Old Boy y ese tipo de cintas, no se olvidarán jamás de esos ojitos delineados de rojo. Revolutionary Road (2005) Sí, es con Leonardo Di Caprio. !Pero carajo, que actuaciones! Cualquier tipo de prejuicios que pueda tenerse con la pareja protagonica o su director Sam Mendes, se borra a los 5 minutos. Dirección, arte, fotografía y guión impecables en una historia demoledora y honesta como pocas he visto sobre el matrimonio, las expectativas y la necesidad de cambios. INCREIBLE.
Sin Nombre (2009) Una familia hondureña que trata de cruzar la frontera y llegar a los Estados Unidos en el techo de un tren y un pandillero perseguido. Listo. Pocas películas me mantuvieron más al borde de mi asiento que esta. El director Cary Fukunaga juega con la tensión, el realismo social y los sentimientos como le da la gana.

Ágora (2009) Alejandro Amenábar es un monstrico. Se ha paseado por el Thriller, la ciencia ficción, el melodrama, el horror y ahora la épica con cada vez mejores resultados. Tenía terribles referencias de Ágora, pero me fascinó. Es la película perfecta para ver en Semana Santa si quieren patear a Ben Hur y Jesús de Nazareth pues no hace sino cuestionar la religión y los fanatismos de una forma espectacular.
A Serious Man (2009)
Que un hombre pida consuelo en los brazos del hombre con el que su esposa le monta cachos no está bien, pero es comiquísimo. Si la crisis religiosa perdura, con el retorcido sentido del humor que los Hermanos Cohen derrochan en esta cinta de seguro terminan por volverse ateos. Brillante en todo sentido.
El Secreto de Sus Ojos (2009) A pesar de que suele repetirse, me gusta el cine de Campanella. Esta cinta puede que no sea transgresora, novedosa y que a muchos les parezca cursi. A mi me fascinó y no pude quitar los ojos de la pantalla en ningún momento. El plano secuencia del que tanto se habló, sigue siendo una de las secuencias que más disfruté este año junto a la persecución de motos de Tron legacy.
Hermano (2010) Nunca había visto una película venezolana 2 veces en el cine. Mucho menos que las dos veces agotara las entradas y mucho menos había visto una cinta venezolana que hiciera reír, emocionar o llorar tanto a una audiencia como lo logró la ópera prima de Marcel Rasquin. Hermano no es perfecta, puede que La Hora Cero estuviera mejor lograda, que haya sido más taquillera, pero esta fue la que me emocionó.
Enter the Void (2009) Gaspar Noé es un genio. Punto. Sólo él podía lograr una película como esta, un viaje alucinante y desagradable por igual, casi por completo en cámara subjetiva (con pestañeos y todo) y con una secuencia de créditos de antología.
Anticristo (2009) La imagen de la foto es tan extraña, elegante y perturbadora como el resto de la película. Genera ansiedad, repulsión, dolor y ganas de dejar de mirar. Emociones intensas. Justo lo que uno busca uando va a ver algo con un título como este. Lars Von Trier, ¿Quién más?
Inception (2010)
Metan Ocean's Eleven junto a The MAtrix y Paprika en una licuadora y sale esta maravilla de la que ya se ha hablado demasiado.
Toy Story 3 (2010) Poco puedo agregar, la amé. Tan buena y hasta mejor que las anteriores.
Scott Pilgrim Vs. The World (2010) No hay que ser fan de Edgar Wright (Que lo soy) para darse cuenta que esta locura de comedia de acción es una de las mejores del año. Visualmente alucinante, con un ritmo trepidante y creatividad en cada plano y acorde.
Black Swan (2010)
Hay más cine en los primeros 5 minutos de Black Swan que en las 2 horas completas de The Social Network. La cinta de Fincher me gustó, tiene un gran guión, pero esta quinta película de Darren Arofnovsky es una obra maestra y mi gran favorita del 2010. Natalie Portman, mi amor, ese Oscar es tuyo.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Muerte en Alto Contraste: César Bolívar... ¿Por qué?


Hay tantas cosas que están mal en Muerte en Alto Contraste, que no sé por dónde empezar. Ya el poster causa suspicacia de entrada, pero si nos tomamos el tiempo para repensar esos laureles obtenidos en el Festival de Cine de Mérida que tan orgullosamente ostenta o las frases que adornan los anuncios del periódico y otros artículos, lo que da es risa. ¿Falta de Criterio? ¿Cara durismo? ¿Solidaridad automática? ¿Drogas?

A César Bolívar, su director, lo llaman "Maestro" y, según ellos, su regreso es "Triunfal", "Apoteósico", "Explosivo", "Esperado". Y es que el señor Bolívar es sin duda una Vaca Sagrada del cine nacional gracias a los éxitos que cosechó durante la década (!oh, recordada y difícilmente superada década!) de los 80. Pero como dijo Mark Twain: "De las Vacas sagradas se hacen las mejores hamburguesas."

A vuelo de pájaro: César Bolívar comenzó como camarógrafo y director de fotografía en películas de Román Chalbaud. Su ópera prima como director fue Juan Topocho (1978), una cinta que parece haber desaparecido de la faz de la tierra pues conseguir una copia me ha resultado imposible. En sociedad con Román Chalbaud y Miguel Ángel Landa, creó la productora Gente de Cine, gracias a la que pudieron realizarse cintas como La Quema de Judas, Sagrado y Obsceno, El Pez que Fuma y Cangrejo. Su película Domingo de Resurrección (1982), es una de las comedias más recordadas del cine venezolano, fija en la programación de las Semanas Santas de RCTV y gracias a cuyo éxito, Bolívar pudo rodar la película más taquillera en toda la historia del cine venezolano: Homicidio Culposo (1 Millón 300 mil Espectadores). Le siguieron Más Allá del Silencio (1985), Colt Comando 5.56 (1986), Reflejos (1987) y la infame, Rosa de Francia (1995).

Sus películas pueden haber sido taquilleras y hasta entretenidas, pero están lejos de ser buenas películas. ¿Han vuelto a ver Domingo de Resurrección? Yo sí y mi consejo es que se queden con sus buenos recuerdos de la infancia. El cine de César Bolívar no ha superado la pueba del tiempo y por los resultados de Muerte en Alto Contraste, es obvio que su técnica tampoco.

Retroceso a los 80

Luego de 12 años en los que César Bolívar se dedicó a dirigir telenovelas y a dar clases en la UCV, fue contactado por La Villa del Cine para que dirigiera un policial. No cualquiera, claro está. Se trataba de un guión que había sido desarrollado originalmente por él y uno de sus alumnos en la universidad (José Antonio Varela) y que estaba engavetado desde entonces. Las vueltas de la vida colocaron a Varela como director de la Villa del Cine y a ese guión, como vehículo para este "Gran regreso".


Muerte en Alto Contraste cuenta la historia de Gabriel (Erich Wildpret), un policía que busca vengar el asesinato de sus padres, guerrilleros de izquierda masacrados por un equipo especial de la policía. Siguiendo el rastro de cada uno, Gabriel recurre al periodista Pepe Grillo (Juan Manuel La Guardia, Full Chola), para terminar de hilar los cabos que completaran su venganza. Metida casi a juro está por supuesto la historia de amor entre él y una psicóloga encarnada por la debutante Norelys Rodríguez.

En dos platos: La historia es un desastre. No sólo es confusa y está llena de lugares comunes, sino que le sobran secuencias que no van a ninguna parte, desaprovecha los giros más interesantes de la trama y los remata con diálogos básicos y a ratos ridículos. Especialmente risibles son las escenas de amor con sushi y la precoital a las puertas de un hotel.

Sería de esperar que las mayoría de las críticas del reparto se enfocaran en la inexperiencia de Norelys Rodríguez. Pero no es mi caso. Ciertamente, su personaje no llega a ninguna parte, pero es que tampoco lo hace en el papel. Por si fuera poco, su belleza se ve desaprovechada por la cámara. Sincerémonos vale, el país entero quiere ver desnuda a Norelys Rodríguez y en esta película, coquetean con la idea de despertar el morbo del espectador para luego darle un baño de agua fría con las escenas de striptease y sexo más pacatas y gratuitas que he visto en mi vida. Una cosa es que a la actriz le de pena mostrar sus carnes y otra muy distinta es que el director haya permitido semejante desastre. Ambas escenas debieron morir en la sala de edición.

Erich Wildpret en cambio, nunca había estado tan aburrido. Todo es absolutamente lineal, sin matices. Siempre lo he considerado un buen actor, pero luego de verlo en esta película y recordar su trabajo en Elipsis, La Hora Cero y Un Lugar Lejano, siento que no hay mucha diferencia entre uno y otro personaje.
Quienes salvan la patria y verdaderamente se la comen, son los veteranos Juan Manuel La Guardia y Carmen Julia Álvarez, repitiendo un matrimonio similar al de Domingo de Resurrección, derrochando venezolanidad (Tal vez, demasiada) y el humor necesario para hacer la experiencia del visionado de Muerte en Alto Contraste medianamente soportable.

Muerte en Alto Contraste busca montarse en la misma ola que generaron buenos y exitosos filmes como Hermano y La Hora Cero. En un año en el que el cine nacional está recuperando su momentum, la nueva película de César Bolívar representa un retroceso. Dile NO a los nacionalismos y solidaridades automáticas. Si es bueno se aplaude, si es malo, no. El próximo proyecto de Bolívar se llamará Los Inquilinos.

Que Dios nos proteja.

viernes, 29 de octubre de 2010

Extremos: ¿Proyecto Cumbre Greatest Hits o Viendo el Album de las Vacaciones?

Ok, lo diré:
Nunca me he sentido representado, emocionado, ni identificado en forma alguna con las proezas del Proyecto Cumbre.
Entiendo que un país que atraviesa por un momento tan rudo necesite agarrarse de cualquier cosa para sentirse orgulloso, desde un equipo de fútbol que nunca llega, hasta reinas de belleza. Pero por muy arrechos que sean, el "orgullo nacional" por este equipo de montañistas no me arropa.

Con esto no estoy descalificando lo que hacen, chevere que suban y lleguen al pico que sea, pero eso de que "En esta bandera vamos todos", no sé. Y aclaro de nuevo que respeto y admiro la fortaleza, temple y pasión de quienes se dedican al montañismo (Tal vez porque soy muy flojo y jamás lo haría), pero para mí, conquistar una montaña es el tipo de experiencia que sólo es válida si uno es el protagonista. No me creo eso de que "Llegamos", bien por ti, lindas las fotos, cambia el canal.

Pero chevere pues, mucha gente los admira y son uno de los íconos positivos del nacionalismo en Venezuela. Unos hacen música, otros literatura, otros cine, otros beisbol, otros suben montañas.

El hecho de que no comparta este furor, no quiere decir que no pueda disfrutar de un documental o de una buena historia acerca de quienes practican este deporte. Ahí tenemos Touching The Void, 127 Horas (Que se ve brutal) y hasta Más Allá de la Cumbre, la ópera prima del director Juan Carlos López Duran. Siendo Extremos su segunda película, esperaba que lograra superar o al menos igualar a su predecesora, una de las mejores películas venezolanas del 2008.

Pero me decepcionó. Juan Carlos es un gran apasionado del montañismo y se nota, conoce en detalle las batallas emocionales que se liberan en cada travesía, los entretelones para preparar una expedición, los riesgos y hasta la preparación física a la que tanto él, como su equipo técnico tuvieron que someterse para poder documentar las pericias del Proyecto Cumbre en Groenlandia. Pero siento que no superó la prueba de retratar el lado emocional de sus aventuras en la pantalla.

Extremos tiene un muy buen sonido, hermosa y arriesgada fotografía de la mano de John Márquez y hasta acertadas intenciones a nivel de dirección, pero toda esa forma, no tiene un piso dramático que la sostenga. La exploración en la psique de los aventureros es demasiado superficial como para revelar algo, nuevo o viejo, que realmente sirva para sostener 2 horas de paisajes y dicertasiones sobre el montañismo.

Apoyados en material de archivo, recorremos uno a uno los logros del Proyecto Cumbre, sus entrenamientos, primeras expediciones, éxitos y fracasos, todo intercalado con la última expedición a Groenlandia. Y es aburridísimo. Además de no haber emoción real, sabemos que luego de la expedición al Everest y la trágica anécdota que ya vimos en Más Allá de la Cumbre, Proyecto Cumbre no tiene mucho más que contarnos que sea tan grande o emotivo como lo que ya conocemos.
Lo mejor de Extremos es su banda sonora compuesta por el merideño Nascuy Linares y con un tema adicional para los créditos del grupo Gaélica. Es la primera película venezolana de la que me atrevo a decir que quiero el soundtrack. Es una música a ratos efectista y pomposa, que supongo, trata de hacer por el espectador lo que el relato y los protagonistas, a mi juicio, no lograron: Emocionar.

Lo próximo de Juan Carlos Durán será un documental, no tengo claro si en formato de serie de Tv, titulado: Niños en la Cumbre, que trata.... Bueno, de eso mismo. El trailer lo verán antes de Extremos, vayan al cine y comenten qué les pareció a ustedes.

miércoles, 27 de octubre de 2010

¿Quién está Ahí?: Desmontando el Mito del Rating

La televisión es un medio moribundo. Quienes la ven frecuentemente, tienen que haber sido testigos más de una vez de las latosas "Guerras de Ratings". RCTV y Venevisión solían protagonizar una nueva cada año durante los 90 y aún hoy, quince años después y sin RCTV, Televen recurre al mismo ardid publicitario fundamentado en aquella teoría del Vagón del Ganador (me monto porque todo el mundo se monta y si no me monto en ese vagón, soy un perdedor), con su nuevo lema: "El Canal que más se ve".

Para quienes trabajaron y trabajamos aún en Televisión, el Rating es como El Gran Hermano, como un Dios, una presencia que está ahí, abstracta y omnipresente, siempre vigilante a cualquier pelón o pico que pueda tener tu programa y que sólo se manifiesta a través de "El Elegido", ese ser tocado por los providencia que tiene el don de ser el único enlace que tenemos con el Dios Rating. A través de ese Gerente, de ese dueño de canal, Dios Rating nos da las directrices de lo que debemos hacer. "El Elegido", no sólo tiene el don de poder escucharlo, sino que también, tiene el poder mágico de "entenderlo", por eso es que siempre nos repiten aquello de "Subir cerro".

¿Por qué el Dios rating no me habla a mi? ¿Por qué sólo a él? En fin, tema para otro post.
Escribo todo esto, porque me he topado con un interesante corto documental español de Alejandro Pérez Blanco, que propone cuestionar un poco la voz de "El Elegido" e incluso del mismo "Dios Rating".
!Enjoy!

jueves, 14 de octubre de 2010

"Extremos": Trailer

Es paradójico que siendo el documental uno de los géneros en los que mejor se defiende el cine venezolano lleguen tan pocos a las salas de cine. De un tiempo para acá hemos tenido la fortuna de ver al menos un documental por año en salas comerciales y aunque no es el género más rentable que existe, basta con ver títulos como Araya, Vino Tinto:La Película (Con todo y jaladita) o Fantasmo, para darnos cuenta que allí hay lomito.
Siendo el 2010 un año especial para el cine venezolano en cuanto a aceptación de público y apertura temática, el género documental no podía quedarse fuera de la parrilla de programación. El 29 de Octubre se estrena EXTREMOS, dirigida por Juan Carlos López-Duran, el mismo realizador de Mas Allá de la Cumbre (2008). Este merideño editó junto con Nascuy Linares otro de los documentales más famosos del país, Tocar y Luchar (2007) y fue productor de Una Casa con Vista al Mar(2001) y Una Vida y Dos Mandados (1996).

Esta vez, Juan Carlos aborda "la filosofía de quienes hacen de la aventura y la exploración su medio natural de convivencia bajo el rol protagónico de los cinco integrantes del Proyecto Cumbre, quienes en medio de tormentas de viento y nieve, someten su mas férrea voluntad para probar sus límites físicos y mentales, a lo largo de una travesía hacia los más extremos escenarios naturales alrededor del mundo".

Extremos es una coproduccion de Explorart Films (productora cinematográfica abocada a la exploración de nuestro mundo, así como a su diversidad artística, social y geográfica) y Proyecto Cumbre. El trailer está chevere y tiene muy buena música, esperemos que la película pueda mantener durante todo su metraje la misma emoción.

viernes, 8 de octubre de 2010

10 Razones para ver La Hora Cero

Un sicario llamado La Parca se ve obligado a secuestrar una clínica privada para salvar al amor de su vida. Así arranca la ópera prima del venezolano Diego Velasco, una historia de violencia, venganza, amor y acción a la gringa con toque criollo o viceversa.

A estas alturas, la prensa y los tweets ya lo han dicho prácticamente todo sobre la película. Humildemente, aquí les dejo mis 10 razones por las que considero que es imperdible:

1. Porque su empaque gráfico es fabuloso. ¿Habían visto alguna vez unos posters y unos trailers tan bien hechos para una película venezolana? Yo no.
2. Porque tiene las mejores escenas de acción que se han hecho para una película en Venezuela. De esto ya escribí un post aquí.

3. Porque tiene una secuencia musical al ritmo de El Puma. ¿Por qué no se había hecho antes? !Agárrense de las manos!

4. Porque Marisa Román sale en ropa interior y está "mi amor". Mujeres, pítenme en coro. No importa.

5. Porque el guión está mundial. Truculento de cabo a rabo, sorpresivo, divertido y entretenido. Aquí quiero extenderme.

En Venezuela lo extraordinario se hace cotidiano, ¿no? Claro que sí. En el 2005, el director Diego Velasco, se lanzó un tour por varios ambulatorios públicos de Venezuela. No lo hacía por ocio ni por necesidad. Investigaba. Y es que aunque vive en Los Angeles y le va de lo mejor por allá como cineasta, insiste en hurgar en la venezolanidad que aún conserva y que ya trató de reflejar en su cortometraje Cédula Ciudadano (2000).
“Buscaba ideas para hacer un largometraje. Tenía tiempo escribiendo, investigando sobre medicaturas rurales de Caracas. Lo que vi en una noche en un ambulatorio de Las Minas de Baruta, me bastó. Nadie sabe lo que pasa allí. En esa medicatura nació la idea acerca de todo lo que puede hacer alguien impulsado por cosas muy buenas, usando un método muy malo.” Comenta el director. “La situación de salud en Venezuela era increíble.”

Cuenta Carolina Paiz, co-guionista y productora del filme: “La gente llegaba balaceada y además estaba el tema de la inseguridad que sentían los doctores. Diego se trajo esa idea a Los Ángeles, la trabajó por 6 meses o un año, hasta que llegó a un punto en el que me pidió que me incorporara.”

Carolina ha trabajado en las grandes ligas del guión. Ha escrito para series mundialmente famosas como Grey’s Anatomy (Por la que fue nominada al Writers Guild Award), Lipstick Jungle y más recientemente, The Descendants con Jim Belushi. A pesar de la experiencia, se necesitaron más de 2 años y 13 versiones para completar el guión de La Hora Cero.

“Fue un verdadero trabajo en equipo y resulta difícil separar los aportes de cada quien. Yo trabajé mucho el humor y otros detalles. Te podría decir que una de las cosas donde más me afinqué fue en la estructura y los arcos dramáticos. En TV los trabajamos mucho y aquí siento que ese fue mi mayor aporte. Por muy pequeño que fuera el personaje, todos tienen su arco.” Concluye Paiz.
Esto último, a mi juicio, es un punto débil de la película. Si bien el guión funciona, se siente algo formulaico en la manera en que se resuelven tooooodos los conflictos, especialmente la subtrama de la miss y una de las rehenes. Y sí, hay lugares comunes, pero creo que van de la mano con los convencionalismos del género y no sentí que hicieran ruido.

6. Porque el elenco está muy bien balanceado entre caras conocidas y caras nuevas. Según Velasco, le fue bien en Cédula Ciudadano(2000) mezclando actores profesionales con noveles. “Unos tienen instinto, los otros experiencia. Así que para mi, combinarlos balancea todo. El profesional me baja al empírico y el empírico le sube al profesional.

En base a eso, el más difícil de encontrar fue el rol protagónico, La Parca. Estuvimos 4 meses buscando en varios países tratando de buscar el actor perfecto porque estábamos claros que la película era ese personaje. La productora consiguió en youtube el video Bala Perdida, del rapero Zapata 666 y de inmediato la directora de casting salió a buscarlo en la calle, porque él no tiene ni facebook, ni nada. Finalmente lo encontraron y el mismo día recibió la llamada nuestra, porque apenas lo vimos, dijimos: “Este es”.

Zapata 666 cumple con su trabajo sin destellos ni bajones memorables. Se sumaron Laureano Olivares (A mi juicio, over the top, no me lo creí), Erich Wildpret (Bien), Amanda Key (hermosa esta mujer), Marisa Román (Bien), Albi de Abreu (Bien), Alejandro Furth, Steve Wilcox, Rolando Padilla, Beatriz Vázquez, Ana María Simon (Muy bien) y muchos otros. Pero quienes se la comieron, sin duda, fueron los malandros.

7. Porque está hecha del ombligo para afuera. Que el cine venezolano es ombliguista, es un argumento frecuente entre sus detractores y, a mi juicio, en desuso. Eso de que aquí sólo se hacen películas para consumo del público venezolano, exclusivamente pensadas para quienes comparten nuestra idiosincracia, considero que está cambiando y es algo que el director de La Hora Cero tuvo muy claro desde el comienzo.

8. Porque es una peli de acción y ya. Siempre me molestó la forma en que muchos le cayeron encima a Secuestro Express por la ligereza en el tratamiento de la violencia y el tema social. Siento que le pedían a la película mucho más de lo que pretendía ser. Para í, siempre fue una película de acción y ya, sin mayores moralejas o análisis sociales. Lo mismo aplica para LaHora Cero, que de paso, es mucho más violenta y compleja. Espero que no empiecen a tildarla de golpista o le levanten una investigación como quisieron hacerle al video de One Shot de Hernán Jabbes.
“En la película, cada personaje toma decisiones que afectan la vida y la trama de los demás y creo que todos aprenden que no puedes juzgar a nadie hasta estar en la situación del otro. Traté de cuidarme de no dar sermones, pero quiero que la gente se vaya con la idea de que nada es blanco y negro, que hay una gran escala de grises. En Venezuela decimos mucho que estamos polarizados, ricos y pobres, chavistas y opositores, malandros y victimarios, pero la realidad es mucho más compleja. Nadie es completamente bueno o malo, todos tenemos defectos y conflictos, es la realidad de todos aunque no todos la quieran ver.” Comenta Diego.

9. No hay nada mejor en cartelera. Entre lechuzas que hablan, el cuarto chorizo de Resident Evil, la nueva gringada "cómica" de Will Ferrel y el brujo de Nic Cage, la emoción y cercanía que ofrece La Hora Cero es indiscutible.

10.Simplemente porque junto con Hermano, es la mejor película venezolana del año.
No es una obra maestra y tampoco cambia las reglas del juego en cuanto a cómo hacer cine, pero sí entretiene y emociona de la forma en que una buena película de acción debe hacerlo.